Glosario

apetito

es la inclinación o el movimiento propio de un ente. Se llama apetito natural a la tendencia que no sigue a un conocimiento, sino que se tiene por la naturaleza. En cambio, el apetito elícito es aquel que sigue a un conocimiento, es decir a la aprehensión de una forma u objeto, ya sea éste sensible o inteligible. En la filosofía clásica, se sostiene que en el caso del ser humano se da tanto el apetito sensible como el apetito racional.

apetito concupiscible

Es el deseo de un bien sensible presente. Sigue siempre a un conocimiento sensible propio de los sentidos externos (vista, oído, olfato, gusto y tacto).

apetito irascible

Es el deseo de un bien sensible ausente que es arduo de alcanzar. Sigue siempre a un conocimiento sensible propio de los sentidos internos superiores (imaginación, memoria, cogitativa).

apocatástasis

Es la doctrina que postula la reconciliación final de todas las personas (hombres y ángeles buenos y malos) con Dios. Esta doctrina es errónea, contraria a la fe cristiana.

apodíctico

en la filosofía aristotélica, se aplicaba este calificativo a los juicios o a los razonamientos demostrativos o demostrables. Inmanuel Kant, por su parte, le da el significado de necesario. Juicio apodíctico es aquél cuyo uso no admite contradicción.

apofántico

Término procedente del griego ‘apofantikós’ que suele traducirse por declarativo o enunciativo, y con el que en filosofía nos referimos en general a aquel tipo de discursos o proposiciones en los que se afirma o niega algo. El uso de este vocablo se encuentra en la lógica aristotélica, para referirse a todo discurso o proposición en la que se afirma o niega algo sobre la realidad. Para Aristóteles, sólo este tipo de discursos o proposiciones pueden ser objeto de la lógica, ya que, al ser los únicos que afirman o niegan algo, son los únicos que pueden poseer valor de verdad. La lógica actual, sin embargo, ha admitido en su campo también otro tipo de discursos.

apolíneo

término derivado del dios griego Apolo usado por Nietzsche para designar las formas artísticas acabadas y equilibradas. Por extensión significa lo medido, ordenado y lógico; representa también el principio de individuación que tiende a limitar al individuo encerrándolo en sí mismo. Con él Nietsche se refiere a una modalidad de cultura y arte, también llamada socrática, y a uno de los instintos que constituyen la voluntad de poder, en cuanto fuerza de creación y conformación. Se opone a lo dionisiaco, que se refiere a formas artísticas espontáneas e informes y significa lo vivo, impulsivo, vivaz, que para Nietzsche expresa la esencia del hombre y la naturaleza. Lo apolíneo-dionisíaco es la expresión simbólica de la estructura ontológica de la voluntad de poder y de la vida. Lo apolíneo expresa o simboliza: a) el brillo armonioso de la fo rma; b) el mundo u orden de la “bella apariencia”; c) la conformación racional de la fuerza. Estos caracteres tienen que ser comprendidos necesariamente en relación con lo dionisíaco. Si se rompe esa esencial referencia, lo apolíneo pierde su verdadera significación, deviene algo falsificador de la realidad y, en última instancia, negador de la vida activa y creadora.

apología

Significa defensa. Por ejemplo, el diálogo platónico que lleva por nombre ‘Critón o Apología de Sócrates’, es además de un relato del proceso que condenó a muerte a Sócrates, una defensa de su inocencia. Los Padres Apologistas, por ejemplo, fueron defensores de la fe cristiana.

aporía

(del griego ‘a’ y ‘poros’, sin salida) significa literalmente camino sin salida. Antropológicamente la mayor aporía es la muerte. Sófocles, por ejemplo, describe al hombre como el que tiene todas las salidas, todas las posibilidades, pero que respecto de la muerte no tiene salida (‘panta poros aporon’). Después de comenzar el coro diciendo que ‘nada es más asombroso que el hombre’ y pasar a relatar las múltiples posibilidades humanas termina: ‘sólo del Hades no tendrá escapatoria’, Tragedias, Antígona, (332-362), Madrid, Gredos, 1981, pp. 261-2.

aprehender

concebir las especies de las cosas sin hacer juicio de ellas o sin afirmar ni negar.