15/10/2026Sesión 01
La persona humana y su crecimiento
Contenidos
- Capítulo I. Los límites del subjetivismo
- 1. El hombre, el ser más individual
- 2. El proceso de crecimiento de la subjetividad
- 3. Los síntomas vulgares de la tragedia del subjetivismo
- 4. Los síntomas patológicos del subjetivismo
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Capítulo I: «Los límites del subjetivismo»
Polo sostiene que el subjetivismo es una tragedia porque parte de algo verdadero, que el hombre es el ser más individual, pero lo interpreta mal, como aislamiento y autonomía total. En realidad, cuanto más individuo se es, más se está abierto y vinculado a los demás y más universal se es.
La subjetividad crece en tres fases: el sí mismo (infancia, la autoconstitución frente a lo distinto), el yo (un centro que se apropia de lo propio) y la persona. La persona no es solo un centro. Es la capacidad de disponer de sí, de darse sin perderse y de destinarse a la sociedad y, en último término, a Dios.
El subjetivista se detiene en el yo. Como en el hombre quien no avanza retrocede, el yo se degrada y vuelve al sí mismo, y se disuelve en frivolidad y dispersión. Los síntomas son:
- menos interés por lo que está más allá de uno mismo;
- actitudes defensivas;
- crisis de comunicación;
- afectividad descontrolada;
- pensamiento reducido a combinatoria;
- religión reducida a sentimiento.
La conclusión es optimista: el hombre siempre puede llegar a ser persona.
