Miedo situacional (Antropología de la acción directiva)
No es el miedo puntual a una medida despótica, sino haberse hecho miedoso: acobardarse y no atreverse a nada, con el miedo extendido a todos. Para instalarlo pueden hacer falta al principio prohibiciones y suplicios, pero una vez interiorizado ya no se necesita terror constante, y ahí está la astucia del totalitarismo: tras sumir a la gente en esa condición, las amenazas pueden aligerarse. Es algo más que un reflejo condicionado. El miedo atenaza, impide acometer proyectos y cerrar la esperanza, y quien lo padece vive la libertad como necesidad. Polo recuerda que el «no tengáis miedo» de Wojtyla adquiere fuerza porque para salir de la situación hay que quitarse ese miedo metido dentro. También lo comenta en relación con la dirección de empresas, remitiendo a Carlos Llano.
Capítulos: 2Autores comentados: pensadores polacos, Platón, Wojtyla
Relacionados:La noción polaca de situaciónMentira situacionalSolidaridad como salida de la situación
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Los dirigentes también están en la situación (Antropología de la acción directiva)
Un corolario de la descripción polaca es que la situación no afecta solo a los sometidos, sino igual a quienes mandan, y por eso la función de dirigir se anula. A un hombre hecho miedoso y mentiroso no se le puede dirigir; a lo sumo se le trata como a un caballo con castigos y placebos, pero no responde como persona. El miedo es la característica primaria del burócrata comunista, como se vio ante la muerte de Stalin, y la mentira funciona como sistema de gobierno, tanto si creen su propaganda como si no. Polo evoca al tirano platónico, un directivo enloquecido que ve peligros por todas partes. En consecuencia no es que haya indirigibles, es que tampoco hay capacidad de dirigir. Lo peor para un directivo es instaurar una atmósfera de alarma en la que él mismo se incluye.
Capítulos: 2Autores comentados: Platón, Sajarov
Relacionados:Anulación de la direcciónMiedo situacionalMentira situacional
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Libertad como necesidad y quiebra de la confianza (Antropología de la acción directiva)
Miedo y mentira rompen la vida social, porque hacen imposible la confianza: si yo miento y tú mientes, o si ambos tememos, nadie puede fiarse de nadie. Cada uno se aísla, la vida pública se tiñe de hipocresía y quien discrepa queda excluido y puede ser denunciado. Sajarov lo ve en jóvenes físicos forzados a jurar fidelidad a un partido en el que no creen para estudiar la física de Einstein. Platón describía así el régimen tiránico, como una unidad disgregada o negativamente sistémica. A ello se suma una versión tergiversada de la libertad, que Spinoza y Hegel formularon como conocimiento de la necesidad: si libertad es necesidad, no hay modo de salir y surge la desesperación. El miedoso vive la libertad como necesidad, es anancástico, diría un psiquiatra.
Capítulos: 2Autores comentados: Espinosa, Hegel, Platón, Sajarov
Relacionados:Miedo situacionalIdeología y verdad del marxismoLos dirigentes también están en la situación
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Solidaridad como salida de la situación (Antropología de la acción directiva)
Los polacos dan el nombre de solidaridad al movimiento que, desde 1981, intentó superar a la vez el miedo y la mentira. No lo reducen a un sindicato: es una categoría que explica un momento histórico. Consiste en perder el miedo al proponerse actuar a favor de los demás: si centro mi interés en los otros, no me importa lo que me pueda pasar, y solo se favorece de verdad al prójimo si el intento es sincero. Las primeras huelgas defendían intereses ajenos, por ejemplo los de los habitantes de Varsovia. Era una forma de recuperar la colaboración y la confianza excediéndose en favor de los otros. Pero no era una institución como la familia, la empresa o la universidad, sino un modo de vivir, y su triunfo dejó un vacío de poder que solo cubrió la Iglesia.
Capítulos: 2Autores comentados: pensadores polacos, Lech Walesa, Wojtyla
Relacionados:La noción polaca de situaciónNormalidad frente a solidaridadMiedo situacional
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Normalidad frente a solidaridad (Antropología de la acción directiva)
Tras la situación y la solidaridad, los polacos hablan de la normalidad, y confiesan no saber en qué consiste. No es simplemente imitar la organización occidental, ni una socialdemocracia colectivista. La solidaridad era una utopía, entendida como aspirar a un ideal sin saber con qué medios, y no puede sostenerse porque la organización social es imprescindible: cuando se organiza el país, cada cual vuelve a pensar también en sus intereses. Además, haber estado en la situación genera desconfianza hacia uno mismo: no somos ángeles, la hemos sido y podemos recaer. Nuestra verdad es saber que podemos librarnos de la mentira pero que nos amenaza siempre. Lo occidental les repele porque exige una ética de la responsabilidad, con cálculo de consecuencias, gestión y competencia.
Capítulos: 2Autores comentados: pensadores polacos
Relacionados:Solidaridad como salida de la situaciónEl cinismo de GoritchevaMiedo y mentira en la empresa occidental
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
El cinismo de Goritcheva (Antropología de la acción directiva)
Frente a la vía polaca, Polo recoge la ruso-cristiana de Tatiana Goritcheva, que propone salir de la situación mediante un desprecio de todo, una ascética radical cercana al cinismo. Recuerda que Diógenes, el de la tinaja, rechazaba cualquier construcción cultural y entendía al hombre como naturaleza desnuda. La autora apuesta su vida por reducirse al hombre puro y desnudo, purgando tanto el prestigio humano del marxismo como el orgullo de Occidente. Es una postura ambivalente, pues se parece al franciscanismo o a un anarquismo que rompe todo vínculo social por no considerarlo natural, algo que Polo ve reflejado en un personaje de Dostoievski. Ni ella ni la solidaridad son sostenibles a la larga, y el «no tengáis miedo» papal tampoco equivale a la impavidez ante lo que sucede, es decir, al pasotismo.
Capítulos: 2Autores comentados: Tatiana Goritcheva, Diógenes, Dostoievski, San Francisco de Asís
Relacionados:Normalidad frente a solidaridadSolidaridad como salida de la situaciónLa noción polaca de situación
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Miedo como tendencia a desistir (Antropología de la acción directiva)
Polo define el miedo desde un punto de vista realista y práctico: no es sobre todo un estado anímico (ansiedad, latidos), sino la tendencia a huir del peligro o a no afrontar lo arduo, es decir, a desistir. Muchas veces el peligro consiste en que se nos pide más de lo que estamos dispuestos a dar: salir de la rutina, inventar, esforzarse. Los clásicos llamaban estupor a ese desistir, y lo contraponían a la admiración, que es ser atraído por lo que no se domina. Desterrar el miedo no es humano; lo humano es vencerlo, no temer al propio miedo ni convertirse en miedoso. Esta mirada sitúa el miedo en la normalidad y en relación con la acción, no con la psicología.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles, clásicos
Relacionados:Ataque, resistencia y huidaResistir como ganancia personalEl directivo como hombre que enfrenta problemas
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
El hombre, autor y no producto de lo social (Antropología de la acción directiva)
Polo contrapone dos tesis: el hombre está condicionado por la sociedad y la economía, o es el autor de lo social y lo económico. La primera solo es verdadera cuando la persona carece de interioridad y se interpreta a sí misma desde esas ciencias; entonces queda superficial y desaprovecha sus energías más hondas. La segunda se cumple en la medida en que el hombre se toma en serio como persona, pues hay sociedad porque el hombre es social, y no al revés. Todo depende de la profundidad con que se viva la dimensión espiritual. Por eso el miedo, espontaneidad condicionada, puede manejarse: si no pudiéramos, habría que aceptar el determinismo. De esa tesis dependen los objetivos de largo alcance.
Capítulos: 3Autores comentados: Santiago García Echevarría, Jürgen Habermas
Relacionados:La antropología como fundamento de la direcciónMiedo como tendencia a desistirResistir como ganancia personal
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Ataque, resistencia y huida (Antropología de la acción directiva)
Siguiendo a los clásicos y su virtud de la fortaleza, Polo señala tres respuestas ante el peligro. Atacar está justificado cuando se tienen recursos para esperar razonablemente que se vencerá; es la actitud propia del directivo que emprende y arrostra riesgos. Si no hay recursos, hay que distinguir: cuando el peligro afecta a lo más íntimo, como la lealtad, la honradez o la veracidad, está justificado huir; cuando solo afecta a aquello de lo que uno se ocupa, procede resistir. Y si huir no gana nada, también se debe resistir. A menudo la fortaleza del empresario se mide por su aguante más que por su empuje. Polo añade una cuarta vía moderna que aparece al ampliar los recursos.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles, clásicos
Relacionados:Miedo como tendencia a desistirResistir como ganancia personalRectificación y ampliación de recursos
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Resistir como ganancia personal (Antropología de la acción directiva)
Polo retoma una observación aristotélica: aunque se pierda todo, resistir es una ganancia, porque resistiendo uno se gana a sí mismo. No se trata de pasividad ni resignación, sino de decir que no, aunque cueste convertir ese rechazo en una acción que conjure el peligro. Es más que valentía: es defender los valores profundos hasta el punto de no separarse de ellos aunque uno sea destruido. Ejemplos: negarse a entrar en el tráfico de influencias o en el soborno aunque eso arruine la empresa, o el mártir que no traiciona su fe. Quien cede al chantaje se disminuye y se convierte en un factor más de la situación; quien resiste, además, aprende a resistir.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Ataque, resistencia y huidaResponsabilidad de sí mismo, de lo que se hace y de lo que se tieneEl hombre, autor y no producto de lo social
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Rectificación y ampliación de recursos (Antropología de la acción directiva)
Además de atacar, resistir o huir, Polo propone una vía que los clásicos no contemplaron porque carecían de los medios actuales: aumentar los propios recursos. Si con lo que tengo sucumbo, puedo preguntarme qué rectificaciones introducir en mi conducta, cómo aprender a gestionar otros recursos más idóneos o cambiar mis procedimientos. Hoy se dispone de más recursos de los que se sabe usar. Aquí interviene un consejo práctico para el directivo: no dar nunca por bueno el balance de sus recursos, porque los colaboradores son una reserva enorme si se les pone en disposición de dar de sí, lo cual nada tiene que ver con explotarlos. Desde la resistencia bien llevada se puede pasar después al ataque.
Capítulos: 3
Relacionados:Ataque, resistencia y huidaResponsabilidad de sí mismo, de lo que se hace y de lo que se tieneEl directivo como hombre que enfrenta problemas
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
El directivo como hombre que enfrenta problemas (Antropología de la acción directiva)
Para Polo la condición humana es problemática: los problemas indican que algo en nosotros corre peligro y nos obligan a inventar procedimientos. Los clásicos hablaban de un apetito irascible que permite afrontar lo arduo. El directivo es, por excelencia, quien enfrenta problemas, y por eso su mérito no se mide por una sucesión de triunfos fáciles: capear temporales vale tanto como lograr éxitos rápidos. Quien apunta alto, con magnanimidad, ve que los logros tardan, y necesita paciencia y planes largos. Ganar dinero, advierte, es un objetivo mediocre, aunque sea un buen medio. Las épocas difíciles despiertan y vuelven fértil. Polo recuerda también el consejo de formular el diagnóstico con claridad antes de decidir.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles, Karl Popper, Escuela de Frankfurt, Omahe
Relacionados:Miedo como tendencia a desistirLa antropología como fundamento de la direcciónRectificación y ampliación de recursos
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
La antropología como fundamento de la dirección (Antropología de la acción directiva)
Polo sostiene que el directivo, conforme los problemas se agravan, debe pasar de lo puramente comercial a lo socioeconómico y de ahí a lo antropológico, en una relación de fundamentación. La economía y la sociología aprendidas por los empresarios recientes pueden señalar una ruta equivocada si olvidan lo más radical: el ser humano, primer agente económico, pues la economía real es actividad humana a cargo de organizaciones. Sin antropología, esas ciencias dan conclusiones erróneas. Un mundo interrelacionado y sistémico produce una complejidad que desborda las ideas sectoriales y analíticas, y esa percepción produce miedo. Cuanto más se agudizan las dificultades, más hay que ir al fondo; de lo contrario, las soluciones son meras cataplasmas.
Capítulos: 3Autores comentados: Santiago García Echevarría, Jürgen Habermas, Omahe
Relacionados:El hombre, autor y no producto de lo socialEl directivo como hombre que enfrenta problemasMiedo como tendencia a desistir
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Responsabilidad de sí mismo, de lo que se hace y de lo que se tiene (Antropología de la acción directiva)
Las actitudes ante el miedo, entendidas en positivo, desembocan para Polo en la responsabilidad, cuyo núcleo resume así: soy responsable de mí mismo, de lo que hago y de lo que tengo. No puedo abandonarme al miedo, ni ceder al chantaje disminuyéndome para conservar mi puesto o mi dinero, porque entonces me convierto yo mismo en situación. En el directivo la responsabilidad se extiende a la buena marcha de la organización y al desarrollo de sus colaboradores, a quienes no considera meros asalariados: el gran ideal es la colaboración. Vincula con ello la ética empresarial, que se toma en serio porque somos personas, y que se relaciona con la fortaleza, algo de lo que apenas se habla.
Capítulos: 3
Relacionados:Resistir como ganancia personalRectificación y ampliación de recursosAtaque, resistencia y huida
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Mentalidad de empresario (Antropología de la acción directiva)
Polo describe la mentalidad del empresario como dominada por el ataque: crea, asume riesgos y no rehúye la responsabilidad. Arriesgarse es atacar sin saber del todo si se ganará, algo propio de la condición humana, pues no somos omniscientes respecto del futuro. Conviene corregir sobre la marcha y contar con el tiempo de las personas. Para ser oportuno recomienda deliberar largamente y ejecutar con rapidez, lo que los clásicos llamaban acto de imperio, como recuerdan las fórmulas de Ortega y de Tomás de Aquino. El empresario carece de derechos adquiridos y, en la tormenta, debe aligerar la carga para salvar el barco. Es la mentalidad que debe predominar en quien opta por dirigir, la más adecuada para hacerse cargo del miedo.
Capítulos: 4Autores comentados: Aristóteles, Ortega, Tomás de Aquino
Relacionados:Mentalidad de funcionarioMentalidad de propietarioFundamentación del tener, el hacer y el ser
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Mentalidad de funcionario (Antropología de la acción directiva)
Según Polo, el funcionario ha apostado por la seguridad: no acepta riesgos, quiere un puesto vitalicio y se caracteriza por la cautela. Tiene pocos objetivos, un recorrido previsto y regulado, y tiende a recortar la responsabilidad que asume. Es un hombre de estatus, un administrador o mantenedor, con mentalidad de instalación: no recorta gastos ni renuncia a derechos adquiridos. Polo advierte que esta mentalidad puede colarse en un empresario que se obsesiona con conservar intacto lo que posee, desoyendo la enseñanza aristotélica de echar la carga al agua para salvar el barco. Ante un revés, el empresario debe cambiar el coche de lujo por uno utilitario, no aferrarse a su posición. Falta al funcionario la flexibilidad que exige el riesgo.
Capítulos: 4Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Mentalidad de empresarioMentalidad de propietarioFormas de rehuir la responsabilidad
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Mentalidad de propietario (Antropología de la acción directiva)
El propietario se identifica con la forma más débil de tener, la mera adscripción de cosas externas, que además se pueden perder. Por eso, dice Polo, es el más propenso al miedo, y los capitales son huidizos: ante cualquier alarma cambian de país. Ilustra la diferencia con la bolsa: cuando está baja, el empresario compra y el propietario vende por temor. Su preocupación es conservar un patrimonio y sacarle frutos, como en el derecho civil, y es un buen padre de familia, pero no actúa. Siguiendo a Doral, insiste en que la empresa no puede pensarse con las categorías de la propiedad y en que todavía no existe un derecho de empresa propiamente dicho. La fuga de capitales es, para él, simple irresponsabilidad.
Capítulos: 4Autores comentados: José Antonio Doral
Relacionados:Mentalidad de empresarioFundamentación del tener, el hacer y el serEl dinero como trabajo potencial y la empresa como proceso
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Formas de rehuir la responsabilidad (Antropología de la acción directiva)
Polo ofrece un pequeño elenco de huidas injustificadas del directivo: no ir a la oficina cuando hay problemas de caja, retrasar la vuelta a casa en un conflicto, salir del país ante un embargo, declararse enfermo. Otras son modos de querer ser otro, como dedicarse a la pintura, dejarse barba, dar la vuelta al mundo o apuntarse a yoga. Además están echar la culpa a los demás, que es evasión y pánico: el nerviosismo del jefe se contagia y paraliza la organización, como el entrenador que debe mantener el rostro impasible. Cada uno puede desahogarse, pero no ante quienes dependen de él. Otra evasión es asumir responsabilidades ajenas para justificar que la verdadera vocación es otra.
Capítulos: 4
Relacionados:Mentalidad de empresarioMentalidad de funcionarioFundamentación del tener, el hacer y el ser
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
Fundamentación del tener, el hacer y el ser (Antropología de la acción directiva)
Al empresario hay que decirle que entre el tener, el hacer y el ser hay una relación de fundamentación: el ser fundamenta el hacer y el hacer el poseer, y no al revés. No soy lo que poseo. De este orden se derivan sanos principios: al empresario le viene mejor el humanismo que al propietario, porque está más instalado en el hacer que en el tener. La regla de oro del empresario es tener exclusivamente lo necesario para lo que debe proponerse hacer, de modo que no le sobren recursos dinerarios; si sobran, ha de invertirlos cuanto antes, y si la coyuntura cambia, ha de aumentar su capacidad de hacer. No le puede sobrar el dinero, por ejemplo para comprarse un yate: debe tener lo necesario para hacer, y el hacer de acuerdo con lo que él quiere ser. De ahí una peculiar sobriedad. La preocupación del propietario es conservar un patrimonio; el empresario, en cambio, crea.
Capítulos: 4
Relacionados:Mentalidad de propietarioEl dinero como trabajo potencial y la empresa como procesoMentalidad de empresario
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página
El dinero como trabajo potencial y la empresa como proceso (Antropología de la acción directiva)
Para Polo el dinero, en una empresa, es medio y no patrimonio: es trabajo potencial, pues el beneficio es el trabajo del futuro y con el trabajo de ahora se paga el de mañana. Quien emplee el beneficio en otra cosa que asegurar ese trabajo futuro es empresario solo de nombre. Matiza también que las empresas no existen solo para satisfacer necesidades, sino para producir: son entes dinámicos, no estáticos. El propietario entrega la semilla a la tierra y espera un proceso cíclico que no dirige, mientras que el empresario interviene en el proceso y puede cambiarlo, abierto a la novedad por su vinculación con la inteligencia. Por eso la empresa debe ser factor de fomento de la personalidad; si deja de serlo, se desnaturaliza.
Capítulos: 4
Relacionados:Mentalidad de propietarioFundamentación del tener, el hacer y el serMentalidad de empresario
↑ Volver al esquema de conceptos↑ Principio de la página