El hábito: la operación incorporada (El conocimiento del universo físico)
Para que la inteligencia sea operativamente infinita no puede ser una facultad fija: la clave es el hábito. Polo lo describe como la operación incorporada, perfección intrínseca de la facultad y no mera perfección ejercida. La inteligencia tiene doble teleología: su fin es la operación, pero esta se finaliza como hábito, mucho más perfecto. Inteligencia en acto significa inteligencia con hábitos; con ellos ya no es tabula rasa. Polo formula como segunda versión del axioma de los hábitos que los hábitos son como especies impresas, pero de una operación, no de un fantasma. Lo que el intelecto agente ilumina es la operación, y así esta se incorpora a la facultad. Sin hábitos la inteligencia es inexplicable. Polo señala que la filosofía moderna trivializa la noción.
Capítulos: 2Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino
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Iluminación habitual: el conocimiento de la operación (El conocimiento del universo físico)
Polo argumenta que la operación no se ilumina a sí misma. Conocer operativamente es conocer intencionalmente, y la intencionalidad es la iluminación de lo no intelectual; para la cosa ser conocida es denominación extrínseca, pero para una operación no puede serlo. Por tanto el conocimiento intencional de lo intelectual no tiene sentido y ninguna operación conoce otra operación. Sin embargo sabemos que sabemos: es la reflexión. Hace falta, pues, otra iluminación, y esa es el hábito; no es tautológica, sino imprescindible, y sin intelecto agente imposible. Polo distingue varias iluminaciones: la del fantasma, la intencional de la operación y la habitual, que es el conocimiento de la operación. Rechaza la interpretación circular de la reflexión como reditio in se: no es reditio, sino illuminatio.
Capítulos: 2Autores comentados: Proclo, Tomás de Aquino
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El intelecto agente y el esse hominis (El conocimiento del universo físico)
Polo sostiene que el intelecto agente no se limita a iluminar fantasmas: acompaña constantemente a la inteligencia y le comunica los hábitos. Por eso no está separado en el sentido averroísta ni viene de la luna, sino que es de cada uno: está en el orden del esse hominis, no de la esencia, según la distinción real esencia-esse. No es potencia ni inteligible en potencia, sino el acto de los inteligibles en acto. Lo propone como un trascendental personal que se convierte con la persona y con la libertad; una inteligencia que no es de una persona no es inteligencia. Admite que su propuesta no pretende ser el sentido auténtico de Aristóteles, sino cumplir las condiciones que Aristóteles señaló. Ve en el hombre una chispa de Dios, scintilla Dei.
Capítulos: 2Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino, Averroes, Siger de Brabante
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Rectificación de la separación aristotélica del intelecto agente (El conocimiento del universo físico)
Para Polo, Aristóteles tiene al intelecto agente separado, procedente de la luna y llegado al hombre por epigénesis, lo cual es una tesis pagana: distingue dos regiones cósmicas y subordina al hombre al universo. Polo defiende que la tesis de la separación es correcta, pero ha de interpretarse según la distinción real de esencia y esse: el intelecto agente está separado no del hombre sino de la esencia del hombre. Sostiene que el geocentrismo griego se ha malinterpretado, pues para Aristóteles el centro es lo más imperfecto. Comenta que Aristóteles dejó el asunto solo indicado, de ahí las vacilaciones de los comentaristas, y distingue entre Averroes, dentro de la civilización musulmana, y el averroísmo latino, que enfrenta problemas propios, como la doble verdad. Si el intelecto agente es el esse hominis, se acaba el paganismo.
Capítulos: 2Autores comentados: Aristóteles, Averroes, Siger de Brabante, Copérnico
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El hábito abstractivo es el hábito lingüístico: verbo y nombre (El conocimiento del universo físico)
Polo define el hábito abstractivo como el conocimiento de la operación de abstraer. Conocida habitualmente la presencia articulante, la operación se conoce como verbo y el abstracto como nombre; es la identificación semántica verbo-nombre, y por eso el hábito abstractivo es el hábito lingüístico. Aristóteles dice en el Peri Hermeneias que el verbo connota tiempo solo en presente. Polo da ejemplos como bailar-baile y ente-es. Rechaza que el lenguaje sea la sede de la ontología o del pensamiento: la tesis de los tres trascendentales de Stenius, glosando a Wittgenstein, es un quid pro quo. Saber hablar es un hábito noético; hablar es un acto práctico, poiesis. El lenguaje tiene tres niveles: la fonación, el nivel imaginativo y el intelectual. Su estatuto es el verbum mentis.
Capítulos: 2Autores comentados: Aristóteles, Wittgenstein, Stenius, Parménides, Tales
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Saber hablar y hablar (El conocimiento del universo físico)
Para Polo, saber hablar no es lo mismo que hablar: saber hablar es un hábito y hablar es poiesis, acción práctica. Las lenguas son convencionales y las palabras significan por convención, de modo que hay que aprenderlas; pero solo se pueden aprender porque se sabe hablar, que no es saber una lengua sino el saber hablar, común a un chino y a un castellano. El saber una lengua tiene así como condición a priori de posibilidad el saber hablar, y la relación entre el hábito y las lenguas es per modum determinationis, no per modum conclusionis. El hablar nunca agota el saber hablar, como saber jugar al ajedrez, que Wittgenstein vio, no se confunde con ninguna partida. Polo ve una prueba de que es hábito en que hablar es libre: hablamos queriendo hablar. El animal, en el apólogo de Nietzsche, olvida lo que quería decir: no se mantiene en el conocimiento, y ese mantenerse es un hábito.
Capítulos: 2Autores comentados: Gorgias, Aristóteles, Wittgenstein, Nietzsche, Dummett
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Explicitación de las causas (El conocimiento del universo físico)
La segunda declaración de insuficiencia del abstracto se logra con operaciones que no generalizan, sino que explicitan: si las causas se guardan implícitas en el abstracto, conocer las causas será su explicitación. La primera operación explicitante es concebir, y su explícito el concepto; el concepto guarda implícitos, y su explicitación es el juicio; el juicio guarda a su vez la fundamentación, que conoce la operación de fundar. Cada una tiene su hábito: la analogía o conocimiento trascendental del ente para el concepto, el hábito de ciencia para el juicio y el hábito de los primeros principios para el fundamento. Polo advierte que implícito no puede querer decir desconocido en el abstracto mismo, pues el abstracto se conoce suficientemente al abstraerlo; por eso la explicitación de abstractos no da abstractos, y la teoría de los grados de abstracción no le parece correcta.
Capítulos: 2Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino, Hegel, Ockham
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El concepto como unum in multis (El conocimiento del universo físico)
Polo sostiene que el concepto no es la idea general: la idea es general, el concepto es universal, y esa confusión viene del nominalismo. Universal significa unum in multis: el uno está entero en los muchos, sin fraccionarse, y los muchos no son casos ni particulares respecto del uno. Con el ejemplo del gato, la gateidad no se agota por muchos gatos que haya. No es una conversión al fantasma. El concepto es la versión operativa del verbo, el verbum mentis, y es explicitación porque in multis es el estatuto extramental del uno: remite el abstracto explícitamente a lo real, a la causa formal y a la material. Por eso tiene intención real, y es uno en muchos realiter y causaliter. Polo critica la suppositio de Ockham, pues la suppositio de la idea es la personal, el caso, y rechaza lo que dice Avicena. Según Aristóteles, el primero que pensó lo universal fue Sócrates.
Capítulos: 2Autores comentados: Ockham, Kant, Avicena, Sócrates, Aristóteles
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El juicio como explicitación y afirmación (El conocimiento del universo físico)
El juicio es la explicitación de los implícitos conceptuales, una explicitación superior al concepto y no una mera unión de conceptos. Polo corrige a Aristóteles: los juicios afirmativo y negativo son en rigor afirmativos, pues se afirma unión o se afirma separación, y la verdad depende de que haya unión real. Eso se reduce a las concausalidades: donde se da la unión en el orden predicamental es en la concausalidad entre las causas, y los juicios negativos valen cuando se consideran concausalidades parciales. Lo que se une o se separa son las categorías, de ahí que lo llame la comunicación de los incomunicables. No comparte el límite aristotélico de no predicar un accidente de otro, ni poner el ens per accidens en el juicio. El alma del juicio es la afirmación. Para Kant, el juicio sintético a priori exige fundamento, y conocerlo es una tercera explicitación.
Capítulos: 2Autores comentados: Aristóteles, Kant, Leibniz, Carlos Llano
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El lenguaje como técnica universal (El conocimiento del universo físico)
Polo ve la actividad práctica como una construcción de medios, y cada medio lo es en relación con otro: la técnica misma es un sistema intencional. Así como el dinero es el patrón general de las transacciones, el lenguaje es la técnica universal, articulación general de las articulaciones prácticas. Su universalidad no es la del concepto, sino una especie de equifinalidad, un multiuso como el del martillo empleado para lo que no está hecho; saber una lengua es saber ese multiuso, y la poesía lo aprovecha. Aprender un lenguaje pertenece a la poiesis, pero presupone saber hablar. Polo añade que el lenguaje no es solo articulado: gran parte consiste en gestos e inflexiones, un lenguaje inmediato que tenemos atrofiado por poco interés por el prójimo. Frente a monos, estorninos o la caja china, el animal no abstrae y la máquina carece de semántica.
Capítulos: 2Autores comentados: Heidegger, Aristóteles, Protágoras, Pavlov, Von Uexküll, Jung
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Adecuación como pugna y contradistinción (El conocimiento del universo físico)
Para Polo, la adecuación de la mente con la realidad física no es nada pacífico: es una contradistinción, una tensión entre el acto de juzgar y lo juzgado, a la que llama pugna, aunque la palabra sea un poco fuerte. Sin ella no hay afirmación, y el acto de juzgar se conoce a sí mismo al contradistinguirse de lo que afirma, sin necesidad de reflexión. Con ello resuelve la dificultad tomista de cómo lo inmaterial conoce lo material y móvil: explicitar es contradistinguir la operación de lo conocido, mientras que en el abstracto simplemente se articula. La adecuación rigurosa se da en el juicio; en el concepto, explicitación débil, solo de modo tenue. Unum in multis es el concepto, no el acto de concebir. Polo añade que el conocimiento de la concausalidad es más sintáctico que semántico, aunque real y no lógico.
Capítulos: 2Autores comentados: Tomás de Aquino, Parménides
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Pugna explicitante y prioridad (El conocimiento del universo físico)
Polo plantea la cuestión desde la prioridad: la operación intelectual es un a priori y las causas físicas son prioridades inferiores, de modo que la comparación de una prioridad superior con otra inferior es el conocimiento de esta, sin necesidad de más. Para subrayar que se trata de una comparación sin mezcolanza, que es a la vez separación, emplea la palabra pugna: la operación, en tanto a priori mental, pugna y por eso explicita principios inferiores, los cuatro sentidos de la causalidad aristotélicos; la causa ejemplar no es propiamente aristotélica. Según Polo, la esencia extramental solo se conoce como una prioridad plural aunque coherente. Sin ello no se sale de la lógica, cuyas prioridades, como las de premisas y conclusión, son meramente deductivas; el filósofo busca lo primero.
Capítulos: 3Autores comentados: Kant, Aristóteles, Gödel
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Ocultamiento de la operación y crítica de la reflexión (El conocimiento del universo físico)
Para comparar la operación con lo inferior hay que conocerla, pero Polo sostiene que al conocer un objeto no se conoce el conocer el objeto: las operaciones se ocultan a favor del objeto, como dicen Moore y Wittgenstein al observar que conocer una mesa no forma parte de la mesa. Polo rechaza la doble objetivación de Brentano y la reflexión de Tomás de Aquino, el redere in seipsum, porque exigiría que primero se ejerza la operación y luego se conozca, rompiendo la simultaneidad, y porque lo conocido ya lo está de antemano. La operación es un a priori oculto, mas a priori. Que se conozca que se conoce es indudable; lo que Polo discute es cómo, y concluye que solo puede conocer una operación un acto superior a ella.
Capítulos: 3Autores comentados: Brentano, Tomás de Aquino, Moore, Wittgenstein, Espinosa
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Hábito adquirido como manifestación de la operación (El conocimiento del universo físico)
En vez de reflexión, Polo propone conocimiento habitual: la operación solo puede ser conocida por un acto superior a ella que no es operación, el hábito. Al conocimiento de la operación lo llama manifestación, no objetivación, porque conocer una operación no es conocer un objeto. Apoyándose en que el hábito intelectual, a diferencia de los hábitos de la voluntad, se adquiere con un solo acto, sostiene que el conocimiento habitual es superior al operativo, precisamente por ser conocimiento de la operación. Los hábitos adquiridos manifiestan las operaciones, y solo la operación manifestada puede compararse con los principios físicos. Así se da razón de que pensamos que pensamos, pues ese pensar que pensamos es habitual. Polo reconoce que esta noción, olvidada en la época moderna, rectifica la tradición aristotélica.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino
Relacionados:Ocultamiento de la operación y crítica de la reflexiónIntelecto agente e intellectus ut actusNiveles de pugna: hábito abstractivo, concebir y juzgar
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Intelecto agente e intellectus ut actus (El conocimiento del universo físico)
Polo sostiene que el hábito corre a cargo del intelecto agente: si este ilumina el fantasma para dar la especie impresa, también puede iluminar lo intelectual, la operación oculta, y esa iluminación es el hábito. El intelecto agente no solo «dispara» la inteligencia sino que la «acompaña». Si se admite la distinción real essentia-esse, debe pertenecer al orden del esse y no ser una facultad: la potencia intelectual está en el orden de la esencia, pero el intellectus ut actus está en el orden del actus essendi hominis. Así se evitan, dice, las objeciones del averroísmo latino y la insuficiencia de la solución tomista. El intelecto agente no puede objetivarse: el intellectus ut actus no es lo inteligido en acto, y se abre a Dios.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino, averroísmo latino
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Niveles de pugna: hábito abstractivo, concebir y juzgar (El conocimiento del universo físico)
Polo ordena las pugnas según los niveles de las operaciones. La menos elevada es la abstracción; las operaciones que se manifiestan y pugnan con los principios físicos son lo que llama declaración de insuficiencia de la operación de abstraer. A un hábito abstractivo sigue la primera operación que conoce los principios físicos, el concebir; el hábito conceptual manifiesta su insuficiencia y de él parte la segunda, el juicio; y el hábito judicativo manifiesta la tercera y última operación racional. A medida que se sube, las comparaciones son más agudas y se explicitan más principios. Polo distingue el concepto y el juicio objetivos de la pugna explicitante: en cuanto hay objeto, la operación se oculta. Ya la conversión al fantasma es un descenso, aunque menor, que no es pugna.
Capítulos: 3Autores comentados: Merleau-Ponty, Kant
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Núcleo del saber y ausencia de autoconocimiento (El conocimiento del universo físico)
Polo distingue niveles de conocimiento: el núcleo del saber, la persona o intelecto agente; los hábitos, que conocen las operaciones; las operaciones, que conocen objetos; y la conversión a lo sensible. El cognoscente se entera de ellos, pero no se reconoce en ellos: el yo pensado no piensa y el yo pensante no es un hábito adquirido. El intellectus ut actus ilumina la operación, pero conocer la operación no es conocerlo a él; no es reflexivo ni hay autoconocimiento. Así se evita el proceso al infinito, el «cogito, cogito, cogito» que menciona con Espinosa: una cosa es iluminar, que hace cognoscible otro asunto, y otra conocerse. Tampoco existe un yo sensible, como sugieren Merleau-Ponty o Kant: el conocimiento humano es uno solo.
Capítulos: 3Autores comentados: Espinosa, Merleau-Ponty, Kant
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Pugna y explicitación (El conocimiento del universo físico)
Polo llama pugna a la comparación o contraste de la presencia, manifestada en la operación, con las causas físicas; y llama explicitación al modo de conocer las causas: el conocimiento no objetivo de las causas, por pugna de la prioridad de la operación, es su explicitación. En tanto que la presencia pugna, en esa misma medida se explicitan las causas. Las operaciones en las que se manifiesta la presencia son superiores a la abstracción, aunque tienen que ver con ella: el primer nivel de pugna explicitante, ya desde la primera operación manifiesta, es superior a la abstracción, que es la declaración de la superioridad de la intelección desde el principio. Cuando la operación objetiva, en cambio, se oculta y pierde su carácter de manifiesta; para explicitar es menester que se mantenga la manifestación habitual de la operación. Hay explicitaciones precedidas por el abstracto y otras que no.
Capítulos: 3
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Primer explícito: la concausalidad hilemórfica (El conocimiento del universo físico)
Para Polo la primera pugna, la explicitación conceptual, no tiene ningún antecedente objetivo: la operación manifiesta se desliga de todo objeto, incluso del abstracto, y lo que se conoce explícitamente no ha sido conocido antes de ninguna manera; es un conocimiento logrado por primera vez. Se conoce una dimensión de la realidad extramental anterior al ser humano, en la que ni siquiera cabe un ser viviente, y cuya principiación no necesita un alma racional. El primer explícito es una coprincipiación incapaz de enviar especie impresa a la sensibilidad, pues para ello haría falta alguna eficiencia o movimiento: la que consta sólo de causa formal y causa material, lo que Aristóteles llama el compuesto hilemórfico. Por eso el primer explícito no es sensible. Hay explicitaciones precedidas por el abstracto, pero la primera no lo está. El hilemorfismo es, en el concepto, una bicausalidad.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles
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Distinción entre abstracto y concepto (El conocimiento del universo físico)
Polo disiente del planteamiento clásico que reúne abstracción y concepto bajo la rúbrica de simple aprehensión, pues así no se distinguirían. Para él se distinguen, y no es cuestión de nombres: la operación manifiesta que sigue a la abstracción es el concepto, y para ello es menester el hábito abstractivo. La abstracción no está precedida por ningún hábito, no es manifiesta y no pugna: con ella se conocen objetos y nada más; en cambio, con el concebir no se conocen primordialmente objetos, sino que se explicitan causas, principios. Ante la tesis de Tomás de Aquino, tomada de Avicena, de que el ente es lo primero que cae bajo la aprehensión, Polo sostiene que la noción de ente tiene menos importancia de la que se le atribuye, que vaga por todos los temas y que es prematuro decir que se concibe o se abstrae; reserva su discusión, y la de la analogía, para más adelante.
Capítulos: 3Autores comentados: Tomás de Aquino, Avicena, Parménides, Aristóteles
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Inestabilidad y no simultaneidad del universal (El conocimiento del universo físico)
Polo excluye del unum in multis la simultaneidad: si el uno fuera coactualmente en muchos, se metería la actualidad, que es de orden objetivo, y se tendría un concepto universal objetivo. Tampoco se trata de una seriación, con el uno en uno de los muchos tras otro. Polo lo plantea con la noción de inestabilidad: el uno no puede estar establemente en ninguno, y por eso tiene que estar en muchos; de lo contrario el unum desaparecería. Como el universal no se explica a sí mismo causalmente, requiere otra causa, la eficiente, que se explicita también en el concepto y que, al causar el uno en muchos, evita que se extinga; a esto lo llama reposición. El universal es el término plural de los movimientos que lo causan. Del universal objetivo, Polo sostiene que no tiene fundamento in re y que su término intencional no es la realidad.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Movimiento continuo como tricausalidadPrincipiación (physis y arkhé)Relativismo hermenéutico
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El enigma objetivo (El conocimiento del universo físico)
Polo llama enigma objetivo a la dificultad de objetivar la pluralidad de movimientos continuos: se puede explicitar el movimiento, pero no objetivarlo, y menos aún su pluralidad. El enigma consiste en saber qué es lo primero en esa pluralidad: no pueden serlo los términos, que son efectos, y la cuestión es si existe un primer movimiento, que concierne al comenzar. Es un problema insoluble, porque plantea un proceso al infinito y porque un movimiento continuo no causa a otro: según Aristóteles los movimientos están separados por reposos, el reposo equivale al término y el término es hilemórfico. En el enigma objetivo se agota la explicitación conceptual, que no da más de sí; lo que queda por averiguar sobre las causas exige el hábito conceptual y una pugna y explicitación posteriores, que corresponden al juicio.
Capítulos: 3Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Movimiento continuo como tricausalidadLa causa final como unidad de orden
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El hábito de los primeros principios y la esenciación (El conocimiento del universo físico)
Para conocer el acto de ser extramental hace falta un acto cognoscitivo no inferior a él, superior a las operaciones y a los hábitos adquiridos. Es posible porque el intelecto agente, entendido como persona, como núcleo del saber, es acto de ser y superior al del universo, que no es intelectivo. A esa correspondencia intelectual Polo la llama esenciación o esencialización del acto de ser, y debe distinguirse por completo de la distinción real essentia-esse. Lo que la filosofía tradicional llama hábito de los primeros principios, el intellectus ut habitus, no es adquirido, porque éste manifiesta la operación y no el acto de ser. Tomás de Aquino lo dice innato, pero no a la potencia intelectual, que sería tabula rasa, sino al intelecto agente, aunque sin que éste lo tenga como una verruga suya. Polo distingue intellectus ut actus, ut habitus, ut potentia y ut operatio.
Capítulos: 3Autores comentados: Tomás de Aquino
Relacionados:Niveles del inteligir e intersubjetividadPrincipio de no contradicción y persistencia
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Principio de no contradicción y persistencia (El conocimiento del universo físico)
Polo sostiene que el primer principio conocido según el intellectus ut habitus es el principio de no contradicción, que identifica con el acto de ser del universo. Prefiere esa expresión a la de principio de contradicción, porque la no contradicción no es la superación de la contradicción, que no es real: no tiene nada que ver con ella ni con la nada, es extra nihilum. Eso va contra Hegel y su Aufhebung, y confundiría el acto de ser de la criatura con el divino, error que ve en Fabro; la teoría de la participación le parece de tinte neoplatonizante. Ser no contradictorio significa persistir: un comienzo que persiste, que ni es seguido ni cesa, pues seguido sólo podría serlo de la nada. Ser creado y ser acto de ser son igual de primordiales. Por no ser idéntico, el acto de ser admite distinción real con la esencia, que es una analítica de principios.
Capítulos: 3Autores comentados: Millán-Puelles, Hegel, Fabro, Tomás de Aquino
Relacionados:El hábito de los primeros principios y la esenciaciónLa esencia extramental y el acto de ser del universo
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