Organización medieval: feudo, Iglesia e Imperio (Filosofía y economía)
Polo arranca su recorrido histórico en las invasiones germánicas, porque de ellas nace Europa. Describe la sociedad medieval como una figura de tres elementos heterogéneos. El primero es el feudo, un poder territorial que ata a las personas al suelo y reúne en su titular la jurisdicción, de modo que espacio, psicología y derecho se vuelven solidarios; esto frena el comercio y favorece la agricultura. Los otros dos no son territoriales: la Iglesia, comunidad universal y autónoma que no se confunde con el poder político, y el Imperio, instancia de autoridad sobre todo moral y no administrativa. Los tres se sostienen por reconocimiento mutuo y respeto de competencias. Polo ve ahí una totalidad no totalitaria, con pluralismo y áreas de libertad distintas.
Capítulos: 1Autores comentados: Carlomagno
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Crisis de la organización medieval (Filosofía y economía)
Según Polo, el orden medieval se quiebra por varias causas que se refuerzan entre sí. El pleito de las investiduras enfrenta a la Iglesia con el Imperio y debilita a este, lo que permite que crezcan las monarquías territoriales. En el siglo XIV el nominalismo niega valor a las ideas universales y exalta la voluntad y el individuo; de ahí deriva la reforma, ruptura de la conciencia unitaria que además favorece la confusión entre poder político y religioso. Las ciudades hacen surgir una burguesía de saber y comercio que el feudalismo no sabe integrar. Y la mecánica cambia la imagen del mundo hacia un espacio homogéneo e infinito, incompatible con un orden cualitativo y orientado a fines. El resultado es una Europa que deja de ser unidad cultural.
Capítulos: 1Autores comentados: Ockham (nominalismo), Newton, Maquiavelo
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Absolutismo monárquico y Antiguo Régimen (Filosofía y economía)
Polo llama absolutas a las monarquías que, al centralizar el territorio, no reconocen instancia superior y procuran absorber el elemento religioso. La organización pasa de triple a dualista: centro y territorio. Para gobernar crean una amplia administración, servida por una nobleza cortesana o por burgueses ennoblecidos, mientras las jurisdicciones locales subsisten y fragmentan el espacio. El monarca asume además la gestión de la felicidad de sus súbditos, de lo que resulta el despotismo ilustrado, y gasta más de lo que ingresa. Polo contrasta cómo Inglaterra, España y Francia resolvieron el problema financiero: la integración de la nobleza y la burguesía en un pacto, el empobrecimiento nobiliario o el bloqueo estamental que acabó en revolución. Maquiavelo y Hobbes dan la teoría de este poder.
Capítulos: 1Autores comentados: Maquiavelo, Hobbes, Jovellanos
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Burguesía de negocios, ilustrada y de agitación (Filosofía y economía)
Para Polo la burguesía es el grupo urbano, del estado llano, que no es villano ni noble y se dedica al comercio y al saber. En ella distingue ramas. La burguesía de negocios sostiene al principio al absolutismo y, con su evolución económica, acaba derribándolo. La burguesía ilustrada, sin lugar propio en la dualidad centro-territorio, es crítica, pedagoga y reformista utópica; su racionalismo viene de la mecánica, tiende a la abstracción y desprecia lo orgánico y el pasado. De ella sale la llamada burguesía de agitación, que en la crisis aspira a ocupar el poder central y luego busca grupos a quienes dirigir, como los obreros. Polo considera superficial el estilo mental de los ilustrados y ve en el romanticismo la vivencia dolorosa de su falta de fundamento.
Capítulos: 1Autores comentados: Voltaire, Bacon, Descartes, Hegel
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Capitalización y dinero productivo (Filosofía y economía)
Polo sitúa a mediados del siglo XVIII un descubrimiento decisivo: el dinero es productivo. En una economía agrícola el préstamo con interés era usura porque el metal es inerte y solo la tierra fructifica. Pero se advierte que, trabajando con técnicas racionalizadas, se puede ampliar la base productiva misma: es la capitalización o inversión. Las fábricas generan fábricas, a diferencia del campo, que nunca produce más tierra. Nace así la industria, síntesis de comercio y técnica científica, que libera la economía del fijismo territorial y la hace progresiva y futurista. Polo recuerda que el dinero clásico servía para comparar valores y para costear actividades ajenas a la economía. Marx extrajo de aquí su idea del hombre como productor, y la industria exigió destruir las jurisdicciones para ganar mercados y mano de obra.
Capítulos: 1Autores comentados: Aristóteles, Locke, Hegel, Marx
Relacionados:Mercado libre y emancipación de la economíaBurguesía de negocios, ilustrada y de agitaciónCrítica marxiana: capitalismo, plusvalor y utopía
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Mercado libre y emancipación de la economía (Filosofía y economía)
El mercado general exige suprimir aduanas, derechos de paso y adscripciones locales; Polo lo asocia con la indeterminación del espacio que la cosmología había abierto, de modo que la sociedad queda franca para el construccionismo económico. Cuando la monarquía se arruina, la economía política responde con una ciencia que enseña a enriquecerse al margen de la gestión estatal. El Estado liberal renuncia a proporcionar prosperidad (el ¡enriqueceos! de Guizot) y ofrece solo libertad y orden. Pero Polo advierte que el poder no disminuye: se reparte, y la mayor parte pasa a la dinámica del capitalismo. Por eso la justificación ética del liberalismo es equívoca: si la entraña del obrar humano es solo económica, la libertad lograda rebaja al hombre y crea otra subordinación.
Capítulos: 1Autores comentados: Locke, Guizot, Hegel, Ricardo
Relacionados:Capitalización y dinero productivoIndividualismo nominalista y omisión organizadoraPrimacía del espacio y organización del tiempo
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Individualismo nominalista y omisión organizadora (Filosofía y economía)
Polo sostiene que el siglo XIX es dual: de un lado la organización administrativa, resto del Antiguo Régimen, y de otro la organización económica del capitalismo. El obrero, liberado de la gleba pero sin acogida en ninguna organización, queda a la intemperie, vendiendo su trabajo como mercancía en una relación privada. Detrás está un nominalismo craso: cada cual debe buscar solo su interés, asociarse sería contrario a la naturaleza, y el Estado gendarme prohíbe las asociaciones obreras. La sociedad anónima y la noción de clase reflejan los círculos de semejanza de Hume, externos y excluyentes. La asociación obrera nace entonces en el vacío y es capturada por socialistas e internacionales. Más tarde los sindicatos organizan el salario, no la empresa.
Capítulos: 1Autores comentados: Hume, Rousseau, Locke, Stirner, List
Relacionados:Mercado libre y emancipación de la economíaCrítica marxiana: capitalismo, plusvalor y utopíaEntreguerras: unidad social y Estados totalitarios
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Primacía del espacio y organización del tiempo (Filosofía y economía)
Es una de las claves del capítulo. Polo diagnostica que la Edad Moderna ha organizado casi solo el espacio: el absolutismo lo centraliza, la industria lo despeja de diferencias cualitativas y los totalitarismos lo cierran. Lo olvidado es la ordenación del vector temporal de la existencia humana y de su destino. Señala cinco equívocos: confundir lo terrenal con lo secular, volcar en el espacio la esperanza del homo viator, dejar la historia sin orden, banalizar la ciencia que desde Galileo da primacía al tiempo, y no entender que el capital es un proceso temporal y no una instalación. Por eso el tiempo libre se vuelve vacío y se rellena desde fuera. Para Polo organizar el tiempo consiste en perfeccionar el interés humano, no en transformar la naturaleza sin más.
Capítulos: 1Autores comentados: Galileo, Newton, Kant
Relacionados:Organización medieval: feudo, Iglesia e ImperioHegel: terapia romántica, razón e historiaSociedad de consumo y fuga en el tiempo
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Entreguerras: unidad social y Estados totalitarios (Filosofía y economía)
Para Polo el siglo XIX termina en 1917 y el XX empieza tras la guerra. La guerra de trincheras revela que las guerras las ganan las organizaciones nacionales enteras: reaparece el problema de la unidad social, que no se resuelve porque las minorías dirigentes están estratificadas y sin inspiración común. Los Estados totalitarios responden con un encorsetamiento del espacio, mito político, control de la propaganda, la economía y la fuerza; Polo distingue el capitalismo de Estado soviético y el nazismo apoyado en la mesocracia. En los países no totalitarios predomina la superposición o sedimentación de minorías, la acomodación pasiva y la simplificación izquierda-derecha. Crecen tres administraciones, Estado, sindicatos y grandes empresas, y se prepara la sociedad de consumo, con el tiempo libre vacío y la opinión pública.
Capítulos: 1Autores comentados: Freud, Heidegger, Piaget, Ortega, Keynes, Stalin, Hitler
Relacionados:Individualismo nominalista y omisión organizadoraPrimacía del espacio y organización del tiempoSociedad de consumo y fuga en el tiempo
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Sociedad de consumo y fuga en el tiempo (Filosofía y economía)
Polo describe la sociedad de consumo como una mutación tan importante como las del siglo XIX: por primera vez Occidente sale de la escasez y vive en abundancia socializada. El Estado redistribuye rentas y controla el crédito, y la banca funciona con un dinero nominalista que exige una unidad como techo para que el circuito no se rompa. Pero las tres administraciones suscitan el consumo mediante publicidad y moda, acortando la vida de los productos. Polo lo interpreta como fuga en el tiempo: la sociedad devora tiempo y pospone sus problemas, y todos viven a expensas del futuro. La lucha de clases es sustituida por el desclasamiento: se eleva el nivel medio, pero se pierde el estilo y la altura social. Resulta una sociedad más ancha que alta, con diferencias de renta y no de vida.
Capítulos: 1Autores comentados: Keynes, Roosevelt
Relacionados:Entreguerras: unidad social y Estados totalitariosInterés, autorrealización y dignidad humanaGrupos de presión, derecho y tensión con la administración
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Técnica moderna e ideología (Filosofía y economía)
Los griegos entendían la técnica como imitación de la naturaleza y la distinguían de la ética. La técnica moderna cambia de rumbo porque se apoya en la matemática, un saber que Aristóteles excluía del estudio de la naturaleza por no alcanzar la causa final. El orden cósmico se sustituye por mera regularidad y el progreso se vuelve autónomo, aunque termina abierto al vacío del futuro: sabe de posibilidades operativas y calla sobre el destino. Polo describe la decepción de un progreso que se escapa de las manos. La ideología es la forma de saber operativo que quiere determinar el futuro con una idea pragmática del hombre; borra la diferencia entre lo factible y lo agible, y su ideal terminal es la utopía. La dialéctica histórica comete un error semejante al identificar al hombre con el proceso. Todo saber ideológico acaba, según él, en fracaso.
Capítulos: 1Autores comentados: Aristóteles, Hegel, Kant
Relacionados:Medio enajenado y cultura del botónEspaciosidad y aporíaDisponibilidad de los medios y sociedad
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La red como modelo de organización (Filosofía y economía)
Para describir la organización social del espacio, Polo propone el modelo de red, es decir, una organización de disponibilidades mediales sin subordinación. Una red consta de nódulos, que son transformaciones con producto, y de conexiones, que son transportes. Distingue varios modelos: el mecánico, que degrada la red porque el elemento es indiferente a su funcionamiento; el orgánico, que busca equilibrio; y el hilemórfico, con centros de control y órdenes obedecidas, cuya variante en red es la burocracia. La red tiene aporías propias: atascos, ruido, desfase del control, dependencias externas, agotamiento de nódulos. Además, la persona queda repartida en roles, y esa dispersión degrada la red e incomunica sus conductas. Lo decisivo, advierte, es que la red nunca está terminada ni se compone de subredes hasta el infinito: algo queda siempre fuera, y de ello nace el gasto.
Capítulos: 1Autores comentados: Hegel
Relacionados:Disponibilidad de los medios y sociedadEspaciosidad y aporíaGasto de tiempo
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Medio enajenado y cultura del botón (Filosofía y economía)
Cuando los medios nacen de ideas ajenas que no se entienden, Polo observa que se vuelven rebeldes: funcionan por su cuenta y su efecto desborda al usuario. Describe la cultura del botón, en la que usar un medio es solo encenderlo mientras el artefacto hace lo demás. Con ello reaparecen la actitud mágica, el miedo y la reverencia ante el experto, que ejerce de gurú: la tecnocracia en estado puro. El peligro mayor es que el medio acabe detentando el fin y subordine a la persona a una trayectoria que nadie controla. Entre las reacciones menciona la paralización y el terrorismo, que juzga profunda inhibición. La salida no es una vuelta nostálgica al pasado, sino aumentar la comprensión de los medios, incluso mediante la informática, de modo que su deriva teleológica sea controlable. La información no es un bien de consumo.
Capítulos: 1Autores comentados: Marx
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Gasto de tiempo (Filosofía y economía)
Organizar un espacio exige siempre una demora, es decir, emplear un tiempo, y esa inequivalencia entre espacio y tiempo es lo que Polo llama gasto. Lo analiza en varias formas: desgaste y deterioro, entrada no reciclable y energía disipada, subempleo o menor productividad, y contraprestación o costo. El ahorro disminuye el gasto, pero solo de manera relativa, porque rebajar unos gastos suele aumentar otros. Para la persona, que es mortal, todo gasto es en el fondo gasto de tiempo: esto cuesta tiempo. Los intercambios son intercambios de pasados, y sobrevivir equivale a gastar tiempo ya transcurrido; por eso preocupa al ecologismo la energía almacenada que no se repone. Los excedentes hacen posible el transporte y el intercambio, aunque la red entera puede acabar viviendo al día. Una red no puede dejar de gastar.
Capítulos: 1Autores comentados: Marx
Relacionados:La red como modelo de organizaciónCapital y capitalismoOrganización del tiempo: retención y protensión
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Capital y capitalismo (Filosofía y economía)
Del ahorro, el préstamo y el interés surge el capital, un medio colosal que Polo distingue cuidadosamente del capitalismo, que es la organización en red basada en él. El capital es una transformación cuyo producto se reintegra para aumentarla, admite una continuación inventiva intensa, como el crédito, y tiende a expandirse. Al controlar el gasto lo relanza, de modo que pueden aparecer problemas de titularidad, que se han intentado resolver con el capitalismo de masas o trasladando el control a la empresa o al Estado. Polo critica a Marx por confundir capital y capitalismo, por interpretar dialécticamente la plus-valía y por no ofrecer un modelo alternativo al mercado. Ve en el capitalismo de Estado un despilfarro. El capital es medio de mayor envergadura, pero no elimina el gasto, solo lo desplaza.
Capítulos: 1Autores comentados: Marx, Hegel
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Tiempo cero y tiempo real (Filosofía y economía)
Polo ve en el capital una forma rudimentaria de organizar el tiempo. Su virtud no es alargar el pasado, sino concentrarlo, y así sustituir un tiempo por otro más veloz sin que medie tiempo entre ambos: eso es el tiempo cero. De ahí la prisa del hombre atareado y también el riesgo, pues un capital más rápido deja obsoleto al anterior y su detención arrastra a toda la red. El tiempo real es el tiempo mínimo que permiten las condiciones físicas, y resulta de comparar con una entidad no física, el pensamiento, confiado a un artefacto. Cuando toda la red opera en tiempo real, controla a la que no lo hace; por eso la forma más alta de capital es la informática automatizada. Polo describe un proyecto de sociedad informada y descentralizada, con burocracias desmontables, sin aceptarlo de forma acrítica.
Capítulos: 1Autores comentados: Marx, Hegel
Relacionados:Capital y capitalismoGasto de tiempoCrecimiento y modelo cibernético
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El atasco y la obsesión espacialista (Filosofía y economía)
En la conclusión del capítulo, Polo diagnostica la situación actual: hemos descuidado los hábitos y subordinado el tiempo a la organización de redes y espacios, y el resultado es el atasco. La abundancia de medios nos hace olvidar los fines, y se reduce la formación al mero aprendizaje, incapaz de controlar humanamente los medios; los récords y campeonatos son síntomas, no causas. La tecnología, que debería ser guiada, arrastra a las empresas, y tampoco el Estado, por ser una organización territorial, puede dar el remedio: planificar fuerza las cosas en lugar de hacerlas crecer, y el poder se ejerce en el vacío. Propone una política de realidades, apoyada en las organizaciones sociales, y pide que la técnica no supere nunca al hombre.
Capítulos: 1Autores comentados: Galbraith, Platón, Aristóteles, Huxley
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Salarismo, beneficio y asignación (Filosofía y economía)
Polo sitúa el punto neurálgico del problema en el salarismo, que consiste en tratar el salario como un gasto. Si cada parte de la empresa entiende por beneficio solo lo que ella recibe, ve lo demás como coste y se desata una espiral entre producción desmedida, consumo y presión sindical, que desorganiza el tiempo humano. Su propuesta no recorta retribuciones, sino que cambia el modo de negociarlas: el beneficio es común y se asigna según la capacidad de aportación y destinación de cada persona. El beneficio de una parte es solo una parte del beneficio. Desde ahí critica a Marx, para quien la plusvalía es una exacción, pues entender la generación de capital como expropiación insulta la capacidad aportadora de la persona. Los sindicatos solo ocupan su sitio si asumen esta idea.
Capítulos: 1Autores comentados: Marx, Galbraith
Relacionados:La empresa como dinamismo, capitalización e iniciativaEl atasco y la obsesión espacialistaEl perfeccionador perfectible
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La empresa como dinamismo, capitalización e iniciativa (Filosofía y economía)
Para Polo la empresa es sobre todo una organización del tiempo: un proceso dinámico antes que una instalación, una síntesis de actividades e iniciativas que producen un beneficio común. De ahí se siguen varias reformas. El capital no es un dato previo ni un factor fijo: lo genera la propia empresa como asignación de su beneficio, y reducirlo a capital fundacional es lo que llama capitalismo. El crédito debe estar subordinado a las actividades realizadoras, y la sociedad anónima le parece una figura jurídica angosta. Todo trabajo es un ámbito de competencia que permite la promoción humana de todos. Además, la empresa ejerce un control que equivale a responsabilidad y exige aceptar las consecuencias de los actos; solo así su iniciativa nace de la libertad moral y puede guiar a la técnica.
Capítulos: 1Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino
Relacionados:Salarismo, beneficio y asignaciónEl atasco y la obsesión espacialistaEl perfeccionador perfectible
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La empresa como tarea esperanzada (Filosofía y economía)
Polo concluye aplicando la esperanza a la empresa. Un empresario existe en esperanza en la medida en que asume todos los elementos de la tarea; si no, es un puro especulador o un capitalista a la antigua usanza. Si se vive de modo individualista, su voluntad se abre a la nada: él es sujeto y beneficiario, los demás son mano de obra o competidores, el Estado es un estorbo y nadie le ha encargado la tarea. La mano invisible de Smith es un recurso a la utopía y no una ayuda integrada en la tarea. El empresario creyente funda su iniciativa en una persona que responde ante quien le confía el encargo. Polo extiende la idea a la educación, que ha de promover la dignidad y no fomentar la autocompasión, y a la familia, que tiene objetivo común en los hijos.
Capítulos: 2Autores comentados: Adam Smith, Nietzsche
Relacionados:La esperanza como tarea, optimismo e insatisfacciónVoluntarismo, nihilismo y la nada en NietzscheTécnica autónoma y control empresarial de la tecnología
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La sociedad dinámica (Filosofía y economía)
Polo parte de que el rasgo fundamental de la sociedad moderna es su dinamismo. No basta con que las personas circulen entre estratos, como en una sociedad fluida: lo propio de la sociedad dinámica es que continuamente nacen nuevos centros de poder que sustituyen a los anteriores, lo cual genera inseguridad en las posiciones alcanzadas. Ese movimiento se advierte en los desplazamientos de población, que desculturalizan, en el relevo de las minorías rectoras, y en la pugna por aplicar recetas más eficaces a cada problema. Una sociedad así es inventiva y premia a quien resuelve mejor las dificultades. Desde esta perspectiva de conjunto, y no desde la mera propiedad, propone el autor formular un concepto nuevo de empresa, capaz de explicar las realidades sociológicas actuales.
Capítulos: 4Autores comentados: Polo
Relacionados:La técnica y las minorías rectorasEl capital como técnicaEl declive del propietario
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La técnica y las minorías rectoras (Filosofía y economía)
En la sociedad dinámica mandan las minorías que poseen las técnicas capaces de resolver los problemas que dejan las técnicas anteriores. Polo subraya que las decisivas son las de organización, sin las cuales las demás no sirven. El descubrimiento de nuevas técnicas produce los cambios sociales y hace surgir nuevos tipos de burgueses: el autor repasa el ejemplo norteamericano, donde primero dominan quienes controlan la producción, luego los de la racionalización del trabajo, después los del consumo y finalmente los de la electrónica. Incluso el mundo comunista conoció sucesivas etapas de sustitución de técnicas y de hombres en el poder. Quien no posee ninguna técnica, en definitiva, no cuenta, y el hombre pasa a definirse no solo por sus facultades, sino por lo que puede hacer.
Capítulos: 4Autores comentados: Polo
Relacionados:La sociedad dinámicaEl capital como técnicaEl declive del propietario
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El capital como técnica (Filosofía y economía)
Una de las tesis centrales del capítulo es que, en la sociedad dinámica, el capital no es dinero ni bienes de producción, sino técnica. Polo rechaza que pueda entenderse como trabajo acumulado, explicación que solo vale para ciertos procedimientos de puesta en marcha. Tiene capital quien descubre una técnica, es decir, un saber hacer ligado a algún grado de instrumentalización: una máquina, una forma de usar la energía, el conocimiento de leyes naturales o sociales. Sin esa técnica, la plusvalía en sentido ordinario no resuelve ningún problema, no crea poder y no obtiene reconocimiento social. El Derecho aparece como otra técnica que da claridad y regularidad al conjunto. Con esta redefinición el autor aspira a un concepto objetivo de empresa, independiente de quién sea el titular.
Capítulos: 4Autores comentados: Marx
Relacionados:La sociedad dinámicaLa empresa como técnica de transformaciónEl declive del propietario
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El declive del propietario (Filosofía y economía)
Si el capital es técnica, la figura del propietario desciende en la jerarquía social: ser propietario apenas significa hoy algo por sí mismo, y el mero titular queda al margen de lo que sucede. Quien tiene la sartén por el mango es el técnico. Polo ilustra la tendencia con el alto funcionario del Estado moderno, que dispone de más bienes y poder que un gran propietario. El inversor busca rentabilidad, pero el funcionamiento real de la empresa depende de los técnicos, que acaban obteniendo retribuciones parecidas o superiores y más influencia social. Quedan ámbitos al margen de este proceso, como la familia o la mera convivencia, aunque también ellos son invadidos por técnicas, por ejemplo las de relaciones humanas. De aquí deduce la necesidad de nuevos esquemas conceptuales.
Capítulos: 4Autores comentados: Polo
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La posición del trabajador (Filosofía y economía)
Polo constata que el trabajador, en el sentido habitual de obrero, queda fuera de la sociedad dinámica, marginado, porque no es propietario ni técnico y no dispone de ninguna técnica sustancial. Desde la microeconomía es imprescindible para que la máquina funcione, pero carece de relación de poder sobre ella, porque no le pertenece ni la domina. Desde la macroeconomía solo se conecta con el sistema a través del reparto de renta, como consumidor: los trabajadores forman la gran masa de consumo que la producción exige, y por eso el aumento de salarios resulta necesario para elevar el consumo y, con él, la producción. Esta lectura sociológica es el punto de partida para repensar qué lugar ocupan las personas en la empresa.
Capítulos: 4Autores comentados: Marx
Relacionados:La sociedad dinámicaEl declive del propietarioLa empresa como técnica de transformación
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El empresario como técnico frente al propietario (Filosofía y economía)
Polo sostiene que la idea de propietario del capital resulta incompatible con lo que debe ser la empresa en la sociedad dinámica. Existe una corriente que reduce la importancia del accionista y concibe al empresario como técnico de la dirección de empresas. Ambas figuras pueden coincidir en la misma persona, pero si no coinciden hay que inhibir al propietario en favor del empresario, que debe ostentar el poder porque posee la técnica de dirección de la que el mero titular carece, sin remitirse a la titularidad. El autor advierte, sin embargo, que esta concepción del empresario no resuelve todavía qué es el capital: para ello hace falta entender que capital significa técnica, no dinero ni cosas.
Capítulos: 4Autores comentados: Polo
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La atomización del poder en la sociedad anónima (Filosofía y economía)
Tomando como tipo la empresa organizada en sociedad anónima, Polo observa una atomización del poder entre accionistas, consejo, gerencia, ingenieros, capataces y obreros. Esa fragmentación supone desorganización y empuja al accionariado a buscar el máximo dividendo como si fuera un monopolio. La fórmula jurídica de la sociedad anónima, según él, impide una concepción unitaria de la empresa y no resuelve el problema básico, que no es de soberanía, sino de eficacia: cómo se relaciona la empresa con lo externo y cómo se organizan sus funciones internas. La causa de fondo es mezclar propiedad y capital, entendiendo el capital como mera titularidad al margen de la función técnica. Tampoco puede tratarse el poder en la empresa como la soberanía política, ni verla como sociedad perfecta.
Capítulos: 4Autores comentados: Polo
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La empresa como técnica de transformación (Filosofía y economía)
La propuesta de Polo es definir la empresa objetivamente: es técnica, es capital, y ese capital es ante todo una técnica de transformación, un proceso humano que necesariamente consume y produce. Se compone de un capítulo de gastos y otro de beneficios, entendidos como valor real añadido, no como noción contable. Para mostrar que el elemento subjetivo no es determinante, imagina una empresa de automatización pura sin trabajadores, aunque siempre subordinada a otras técnicas y a la organización macroeconómica. Con ello pretende superar tanto la concepción capitalista, plasmada en la sociedad anónima, como la marxista: ambas se quedan en la vía de la subjetividad, la de la propiedad privada o estatal. La empresa, concluye, es proceso, no cosa susceptible de apropiación.
Capítulos: 4Autores comentados: Marx
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El gasto en la empresa: materias primas y amortización (Filosofía y economía)
Polo hace una afirmación llamativa: en la empresa solo hay dos gastos, las materias primas y la amortización. Ni el salario, ni los impuestos, ni las cuotas de la seguridad social lo son. El gasto es la destrucción de algo como inicio de un proceso de transformación, y el destino del capital inicial es precisamente ser amortizado, consumido para obtener un valor sobreañadido. Por eso el capitalista deja de ser un propietario: quien aportó el dinero inicial recibe una compensación por el riesgo mientras no se amortiza, pero no tiene titularidad propia sobre el beneficio. Este corresponde a la empresa, a la nueva realidad transformada, y no al capital-dinero. Tampoco puede el capital, al ser proceso y no cosa, ser objeto de propiedad.
Capítulos: 4Autores comentados: Polo
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El beneficio objetivo y su triple titularidad (Filosofía y economía)
Para Polo el beneficio es siempre una diferencia, y el objetivo es el valor producido menos el gasto, entendido solo como materia prima y amortización; el beneficio del propietario, que descuenta salarios e inversiones, es otra cosa. Por tanto el problema de la titularidad se traslada al beneficio, con un concepto nuevo que hay que inventar y que es triple. Primero, el elemento humano de la empresa, desde el empresario hasta el último peón, cuyas retribuciones periódicas son adelantos a cuenta. Segundo, el Estado, que aporta factores macroeconómicos sin los que la empresa no funcionaría. Tercero, la sociedad, mediante la inversión en perfeccionar la empresa, crear empleo, enseñanza e investigación. El accionariado obrero o la participación en beneficios usual no cambian el enfoque subjetivo.
Capítulos: 4Autores comentados: Polo
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La distribución pactada del beneficio (Filosofía y economía)
Cerrando el capítulo, Polo reconoce que es imposible fijar de antemano las cuotas del beneficio que corresponden a cada titular. Dependen de cada ejercicio, de los presupuestos macroeconómicos y de la coyuntura, y deben resultar de acuerdos, no de decisiones unilaterales: pacto entre el Estado y las empresas sobre los impuestos, decisión empresarial sobre la inversión y convenios internos que delimiten las retribuciones. De ese modo se consigue una participación más responsable de todos en las decisiones que les comprometen. El autor presenta este procedimiento como un correctivo necesario frente a los posibles excesos, quizá inhumanos, de la empresa como capital, del capital como técnica y de la técnica convertida en centro del poder social en la sociedad dinámica.
Capítulos: 4Autores comentados: Polo
Relacionados:El beneficio objetivo y su triple titularidadLa atomización del poder en la sociedad anónimaLa sociedad dinámica
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Descentralización y pequeña empresa (Filosofía y economía)
Polo propone una política de descentralización frente a las tres grandes burocracias de Occidente. Considera que la gran empresa, pesada, lenta y a menudo subsidiada, ya no puede ser el eje de la economía, y que la renovación generacional de empresarios mantiene vivo el mercado, que es lo más aprovechable de la competencia. Apuesta por la pequeña empresa y por redes horizontales de coordinación, con un control casi autocontrol que la informática podría facilitar, siguiendo a Naisbitt, siempre que no la monopolicen los controles actuales. Añade la individualización de responsabilidades mediante el cálculo de costes por agente, para que cada uno conozca lo que su conducta cuesta. Teme también una banca que discrimine créditos a favor de empresas ya instaladas.
Capítulos: 6Autores comentados: Naisbitt, Keynes
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Postindustrialismo y unión de saber y producción (Filosofía y economía)
Para Polo el postindustrialismo significa dos cosas. Primero, que la invención técnica se suelda directamente con la actividad productiva, mientras que en la industria la economía recibía la técnica de instancias separadas, lo cual permitía la crítica ideológica del sociólogo que desde un reduccionismo antropológico estorbaba más que ayudaba. Segundo, que exige relaciones más ricas entre los agentes económicos, porque saber y acción se reúnen en la propia organización, lo que abre la reproducción organizativa al futuro histórico. Cree que la sociedad actual se presta a ello gracias a la informática, a la formación y a una organización donde la praxis se corrige. No acepta que la sociedad postindustrial sea lo que describe Galbraith, y la entiende como corrección de la industrial.
Capítulos: 7Autores comentados: Galbraith, Marx
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Organización horizontal y pobreza ejecutiva (Filosofía y economía)
En el turno de preguntas, Polo insiste en que no se tiene derecho a dar una orden que el otro no pueda entender y cumplir. De ahí que la pobreza fundamental sea la pobreza ejecutiva, que impide emplear plenamente los recursos humanos y empobrece lo que las minorías dirigentes pueden comunicar; por eso el progreso exige una amplia labor educativa, sin renunciar a la industrialización. Hay que sacar a la gente del asilo e incorporarla al orden de las decisiones. Añade que la analítica de costes y la responsabilidad favorecen la iniciativa. El modelo clásico es dialógico: se trata de ampliar el diálogo, y las tecnologías de punta exigen una organización horizontal, de modo que el futuro no es de las grandes empresas sino de pequeñas confederadas.
Capítulos: 7Autores comentados: Aristóteles
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División del trabajo y subdesarrollo (Filosofía y economía)
Para Polo el subdesarrollo se reconoce, ante todo, como una división del trabajo defectuosa, irracional o desconcertada, que desperdicia recursos y rebaja la moral de trabajo. Trabajar exige cuatro factores: inteligencia, voluntad, imaginación, que permite plasmar la idea y la decisión en obras, y una acción manual. Si todos se reparten entre personas distintas de modo unilateral, se desarticulan y se atrofian: la inteligencia práctica sin resultado, la voluntad sin colaboradores y unas manos sin enseñanza empeoran. El ideal es que cada sujeto ejerza en parte los cuatro. Por eso la salida pasa por una fuerte inversión educativa, apoyada por empresarios y universidades. Un mundo es más humano cuando mejora la organización del trabajo y no la dispersa.
Capítulos: 8
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Sociedad dialógica (Filosofía y economía)
Polo ve una gran novedad en que el saber gane peso frente a las cosas. Hasta ahora se primaron los intercambios de cosas, cuyo sistema de información es el mercado, y se incluyó incluso al hombre en ese régimen funcional: es la sociedad industrial. Pero ideas y cosas no se organizan igual, pues conocimientos no se transforman al circularse. En la sociedad dialógica, que él considera más exacta que sociedad de pensamiento, lo básico no es el mercado sino la empresa, y las relaciones hacia fuera y hacia dentro de ella tienden a coincidir; es el paso de un mercado de demanda a uno de oferta, de aportaciones humanas. Critica a Habermas porque su diálogo libre de dominio exime de declarar lo contrario al propio interés y así desvirtúa la veracidad.
Capítulos: 8Autores comentados: Habermas
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Estructura estructurante y rutina (Filosofía y economía)
Con el primer teorema de las instituciones, Polo afirma que funciona bien la que persigue objetivos a largo plazo, crece y transforma medios en fines, y así evita ser utópica. Para ello hace falta que sea una estructura estructurante, expresión que toma de Martín López: no rígida, sino capaz de desplegar actividad, suscitar posibilidades e integrarlas en una reestructuración que relanza el proceso. La familia lo es si se abre a los hijos, y pasa de engendrar a educar y de educar a formar. El segundo teorema dice que la rutina mata a una empresa o a una familia; aparece cuando faltan grandes objetivos, es decir, cuando se funciona a corto plazo con una visión horizontal del tiempo, y vuelve mediocres a sus miembros.
Capítulos: 8Autores comentados: Enrique Martín López
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Dinero como trabajo en potencia (Filosofía y economía)
Siguiendo a Mathieu, Polo entiende el dinero, para quien manda, como aquello que posibilita el trabajo: trabajo en potencia. El primer cometido del capital es convocar a trabajar, de forma que lo invertido se transforme siempre en trabajo potencial y así se asegure su supervivencia. La inversión es la función por la que se pasa del trabajo en potencia al trabajo en acto y de nuevo a la potencia. El dinero tiene valor ético si con él se mantiene y aumenta esa capacidad de convocatoria; a ese modo de funcionar Mathieu lo llama megatrópico, frente a la entropía económica que resulta de emplearlo de otro modo. Quien manda no debe tener ante el dinero la mentalidad de los procesos tecnológicos, y el dinero queda ligado íntimamente al mando.
Capítulos: 9Autores comentados: Vittorio Mathieu
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Empresa como estructura estructurante (Filosofía y economía)
Cuando se tienen en cuenta la supervivencia de un grupo humano y los recursos a su servicio, existe una empresa: una tarea emprendida, en la que se ha comprometido a otros y se está dispuesto a mejorar y mantener. Polo la equipara a lo que los sociólogos llaman estructura estructurante, no estructurada, esto es, capaz de reorganizarse, asumir inversiones humanas o financieras y seguir hacia sus objetivos. Una empresa no es solo la cuenta de resultados. Mandar empresarialmente es hacerlo institucionalmente y no de forma unilateral. Emprender es lo único que puede hacer un hombre, y se da en la familia, en la universidad y en la empresa económica, con su mercado. También el Estado debería serlo, pero hoy manda mal por su deficiente transmisión de órdenes.
Capítulos: 9
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Dinero y lenguaje como conectivos (Filosofía y economía)
Cada tipo de acción tiene un nexo propio entre medios y fines. En la producción, que es extrínseca a motivos y objetivos, ese conectivo es el dinero, y por eso su consistencia es financiera, como muestran la inflación, la capitalización o las políticas monetarias. Polo cita a Mathieu para subrayar su importancia y concluye que el hacer inteligente del único animal que produce ha dado lugar al dinero. En el gobierno el conectivo es el lenguaje, pues la comunicación permite relacionar motivos y fines sin ser un nexo meramente externo: el gobernante atiende a unas y otros para transformarlos. Se puede forzar el lenguaje hacia la producción, como en la publicidad, pero lo propio es saber lo que se dice y decir lo que se sabe.
Capítulos: 10Autores comentados: Vittorio Mathieu
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La empresa como tarea e iniciativa (Filosofía y economía)
Polo recupera el sentido antiguo de la palabra empresa: una tarea emprendida, una actividad no casual, organizada y repensada, que además implica descubrir algo a lo que merece la pena dedicarse. Funciona como un objetivo lejano que se va redescubriendo conforme se desarrolla. Frente a la visión actual, que la reduce a una entidad económica dedicada a producir e intercambiar bienes, sostiene que la empresa es más que su dimensión económica: es lo que el empresario quiere que sea en el futuro, y puede sobrevivir a sus propios miembros. Sin iniciativa no hay empresa, pero esa iniciativa debe contrastarse con la de otros, porque vive en un entorno de vendedores, compradores, proveedores y consumidores. La libertad es, por tanto, elemento fundamental de la empresa, igual que lo es de la ética.
Capítulos: 11
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El mercado como informador y la flexibilidad de la empresa (Filosofía y economía)
El mercado, explica Polo, es el ámbito de libertades en que trabaja la empresa y actúa como un informador: le dice si sus productos están bien emplazados y si responden a lo que la gente quiere satisfacer, y por tanto si va bien o debe cambiar. Interpretar esa información es tarea de la empresa. Por eso ha de ser elástica y adaptarse: si funcionara de una sola manera, los datos que recibe resultarían inútiles. El grado de flexibilidad corresponde al grado de libertad, pues se trata de una organización libre que depende de otras libertades, las de quienes compran o no compran, proveen o no proveen. Así puede suspender una actividad o abrir otra. Esta dependencia de otras libertades enlaza la vida empresarial con la ética y con la confianza entre los agentes.
Capítulos: 11
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La familia, la división del trabajo y la persona en la empresa (Filosofía y economía)
Polo pide valorar las obras humanas no solo por el producto, sino por lo que le ocurre a la persona mientras trabaja: si se envicia o se hace virtuosa. De ahí que haya organizaciones no éticas, las que impiden adquirir virtudes. Fundamenta la división de tareas en la propia naturaleza humana: la diferenciación de brazos y piernas, la posición vertical, el rostro y el lenguaje permiten la conexión entre pensamiento, lenguaje y manos. El niño nace prematuramente y necesita una familia estable durante años, a diferencia de un ave, de modo que la familia es la primera forma de sociabilidad. En ella confluyen funciones distintas que crean interdependencias y dan carácter sistemático a la organización, que luego se prolonga en las sociedades interfamiliares y en la sociedad civil.
Capítulos: 11
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Gestión empresarial: de la eficiencia taylorista a la eficacia (Filosofía y economía)
Polo recorre la historia de la gestión. Taylor quiso hacerla científica buscando la máxima eficiencia, medida cuantitativamente y basada en fases y especialistas, lo que produjo rigidez, dirección dura y excedentes. En los años treinta se distinguió entre eficiencia y eficacia, y Drucker asocia esta última al factor humano. Entre los cuarenta y los sesenta, con las escuelas de negocios como Harvard, se pasó a las ciencias del comportamiento, la motivación, la toma de decisiones y la dirección por objetivos, con el empresario como estratega y director de orquesta. Mandar sigue siendo decidir con información incompleta. Polo juzga que este enfoque reconoce el factor humano sin profundizar en la persona y a veces disimula la búsqueda de eficiencia. Menciona también la responsabilidad social y los códigos éticos.
Capítulos: 11Autores comentados: Taylor, Peter Drucker, Daniel Bell, Harvard
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Entorno cambiante y mentalidad de instalación (Filosofía y economía)
Polo describe un mundo de turbulencia, innovación y cambios sin puntos fijos, donde no sirve una mentalidad estática que busca recetas del pasado. Hay que gerenciar el cambio, modificando actitudes y procedimientos desde las capas más profundas de la personalidad, no con una formación superficial que no compromete el ser en el actuar. Llama mentalidad de instalación a un conjunto de defectos interrelacionados: centralización sin delegación, rigidez, estructuras burocratizadas, escaso uso de sistemas de información, contabilidades incompletas, cultura del organigrama obsesionada por el poder, falta de trabajo en equipo, visión a corto plazo, baja capacitación y poca motivación. Hoy importa menos dar productos que emprender proyectos, y con personal inepto los complejos son utopías. Reclama control in actu y no solo atender al resultado final.
Capítulos: 13
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Mercado global, calidad e interdependencia (Filosofía y economía)
La globalización, indica Polo, libera los mercados, reduce el peso de los sindicatos y deja de distinguir mercados grandes y pequeños: proveedores, capitales, productos y trabajo son de nivel mundial. Eso exige un cambio de mentalidad. En mercados cerrados el control de calidad podía escamotearse, pero en uno abierto la calidad prevalece y requiere otro sentido de responsabilidad. Los productores se vuelven interdependientes, y ya no es cuestión solo de rentabilidad, sino de contar con gente de mayor calidad, preparada más para la interdependencia que para la autonomía. Con el ejemplo del Perú, que podría aspirar al producto semielaborado, indica que hay que conocer el conjunto y cómo encaja mi parte, conocer y superar a la competencia, no mentir y estar atento a los demás. Competencia y cooperación son inseparables.
Capítulos: 13
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La empresa como institución y no solo como organización (Filosofía y economía)
Polo responde a la pregunta por la naturaleza de la empresa diciendo que no es solo una organización, sino una institución o corporación. La organización es un instrumento que debe supeditarse a las personas, y de ella surgirán los planes. Insiste en que no se puede dejar de ser ético impunemente, porque la naturaleza se venga. Ve en la ética la clave del hombre, que vive extendido en el tiempo y necesita ordenar su vida en una biografía coherente, con un plan vital: crecer. La ética es entonces la ciencia que estudia el crecimiento de las capacidades humanas mediante la educación, y ahí encajan el ser y el hacer: para subordinar el hacer al ser sin limitar el resultado, tiene que crecer el ser. Lo primero es preguntarse qué queremos ser; lo segundo, cómo.
Capítulos: 13
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Del homo faber al homo sapiens: bipedismo, manos y lenguaje (Filosofía y economía)
Polo sitúa el origen de la técnica en el bipedismo de los primeros homínidos: al liberarse un par de extremidades de comportamientos concretos aparecen las manos, operativamente inespecíficas o potenciales, que sirven para todo. Con ellas crecen el cerebro y el rostro, y manos y cerebro se necesitan entre sí, de manera que el animal bípedo es creador de instrumentos, animal faber. Su supervivencia no depende de adaptarse al medio, sino de crear un mundo propio con medios producidos por él. Tras el surgimiento de la inteligencia, mucho más tardío, el progreso técnico se acelera. La conexión entre inteligencia y práctica es el lenguaje, imposible sin rostro, por lo que el homo sapiens faber es también loquax, expresivo y comunicativo. El lenguaje hace posible transmitir lo aprendido a las siguientes generaciones.
Capítulos: 14
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La institución familiar y la nidificación (Filosofía y economía)
La paternidad y maternidad humanas no son solo genéticas, sino el caso más neto de la estrategia reproductiva llamada nidificación. Polo explica que el acto generativo humano favorece un amor estable y comunicativo entre los esposos, que se prolonga hasta los hijos durante largo tiempo; el bipedismo contribuye porque se corresponde con el abrazo amoroso y con su mayor frecuencia. Recoge la idea sociológica de la primordial comunicación entre madre e hijo: el aprendizaje de la lengua se asienta en esa relación estrecha, que corresponde a la acogida del regazo femenino. Tras el nacimiento prematuro, el niño necesita un crecimiento psíquico y corpóreo prolongado, una construcción por fases de su propia madurez, cuya primera fase es la integración afectiva, posible solo en la familia.
Capítulos: 14
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