Epagogé (Introducción a la filosofía)
Polo advierte que no hay buena traducción de la palabra epagogé. A veces se ha vertido por inducción, pero no es exactamente lo que la ciencia moderna entiende por tal; quizá mejor es llamarla camino ascendente de la mente humana. Hay distintos tipos y niveles. Una primera epagogé parte de los sentidos y es la abstracción: una penetración iluminante, a cargo del intelecto agente, sobre datos sensibles; es una inducción inherente a nuestra condición de animales racionales, no un método problemático. Pero en Aristóteles epagogé significa algo más: también intuición esencial, pues al reconocer un conjunto unitario de caracteres en varios sujetos la mente intuye lo quiditativo. Asimismo, la consideración del cosmos es epagógica. Otras variantes constituyen la lógica: la symploké, la unión de objetos conocidos o juicio, y la prótasis o conexión lógica demostrativa.
Capítulos: 5Autores comentados: Aristóteles, Platón, Sócrates
Relacionados:Hábito y memoria intelectualUnidad quiditativa y unidad de orden
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Unidad quiditativa y unidad de orden (Introducción a la filosofía)
Para Polo hay dos sentidos de la unidad que Aristóteles distingue netamente: la unidad universal de las notas quiditativas, que es la unidad de la substancia como ousía, y la unidad global-ordenadora. Ambas son epagógicas, obtenidas en una línea ascensional progresiva. Si el conocimiento de esencias se sigue de la reunión de notas, para hallar la idea de cosmos hay que fijarse en la unidad del fin, que es el orden, versión aristotélica de la sinopsis platónica. Resulta entonces que la estabilidad fundamental no es sólo la substancia, sino también el orden: la unidad de orden es más que substancial. A veces se dice que Aristóteles es el filósofo de la substancia; Polo responde que lo es de la substancia y del orden, pues de otro modo no habría asumido por completo la herencia de Platón.
Capítulos: 5Autores comentados: Aristóteles, Platón
Relacionados:EpagogéHábito y memoria intelectual
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Hábito y memoria intelectual (Introducción a la filosofía)
La función epagógica es una gran memoria: la mente filosófica no olvida nada esencial, pues de lo contrario sería imposible la visión global. Aristóteles encuentra un término más adecuado, descubrimiento suyo: el conocimiento habitual. El conocimiento en hábito es la intuición más pura; el hábito es intuitivo-intelectual. A él se reduce la memoria intelectual, que no debe confundirse con la memoria orgánica, referida al pasado. Alétheia es no olvidar, y que la mente no olvide es el conocimiento habitual. La memoria retiene el pasado; el hábito conserva lo actual, lo extratemporal. Por ser adquirido, el hábito no remite a una vida anterior, como la anámnesis platónica, sino a una novedad. Polo lamenta que en la filosofía moderna la noción se haya perdido o devaluado, reducida a manías, rutinas o contexto.
Capítulos: 5Autores comentados: Aristóteles, Platón
Relacionados:EpagogéFrónesis y circumspicere
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Frónesis y circumspicere (Introducción a la filosofía)
Polo compara el hábito con lo que suele llamarse experiencia de la vida, de la que los jóvenes tienen poca; el hábito se parece a ella, pero es más, porque se trata de la experiencia de la vida intelectual. La experiencia de la vida hace a uno capaz de darse cuenta de cómo tienen que ver entre sí los acontecimientos. Cuando está bien coordinada, es un hábito noético-práctico llamado frónesis, prudencia. El hombre prudente no es algo acartonado o rígido, sino vivido: sabe conjuntar y así controlar su conducta, sin dejarse llevar por estímulos inconexos. Contextualiza bien sus acciones según el circumspicere, la capacidad de mirar en torno. La prudencia es una forma práctica de sinopsis, una ampliación del ángulo visual: el hombre circunspecto no es el apocado, sino el que descubre oportunidades y alternativas.
Capítulos: 5Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Hábito y memoria intelectualUnidad quiditativa y unidad de orden
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Potencia y acto: el noús dormido y el despierto (Introducción a la filosofía)
Para Polo, el descubrimiento más importante de Aristóteles es la solución de una pregunta que aparece en el Teetetos: una mente que no conoce es semejante a un hombre dormido, y conocer es similar a un hombre despierto; ¿cómo se pasa del no conocer al conocer? La diferencia entre el noús dormido y el despierto es la diferencia entre potencia y acto. El noús dormido es noús como capacidad de conocer, dynamis; cuando conoce lo inteligible, está en acto. Es la solución de una aporía concreta, no un par de nociones con el que resolver cualquier dificultad: los ejemplos de la madera y la mesa, o de Pamplona y Madrid, olvidan el meollo en que surgió, el estudio del conocimiento. Por eso Aristóteles es el padre de la biología filosófica.
Capítulos: 5Autores comentados: Aristóteles, Platón, Parménides
Relacionados:Enérgeia y entelécheiaSubstancia-accidente frente a enérgeia-entelécheia
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Enérgeia y entelécheia (Introducción a la filosofía)
Polo señala que acto es una palabra latina en la que se vierten dos palabras griegas: enérgeia y entelécheia. La enérgeia es el acto del noús en tanto que posee la verdad y es la solución del problema de la relación de la mente con las ideas; la entelécheia es la realidad en sí, considerada al margen de la mente, y resuelve el problema de la realidad como ousía. Una cosa es el conocimiento en acto y otra la realidad en acto. De ahí dos sentidos de la potencia. Conocer en acto una cosa en sí no es una cosa en sí; como diría Moore, conocer una elipse no es una elipse. El acto de conocer es real, pero no como una cosa en sí; de lo contrario, hace falta la tercera realidad platónica. Platón recurre a la koinonía; la solución aristotélica es intrínseca.
Capítulos: 5Autores comentados: Aristóteles, Platón, Moore
Relacionados:Potencia y acto: el noús dormido y el despiertoSubstancia-accidente frente a enérgeia-entelécheia
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Substancia-accidente frente a enérgeia-entelécheia (Introducción a la filosofía)
Polo critica lo que llama realismo substancialista: la tendencia a considerar que la realidad por antonomasia es la substancia, con lo cual la plenitud del acto corresponde a la entelécheia y el conocimiento en acto se considera secundario, como un asunto marginal a la filosofía primera. Otra distinción de Aristóteles ha hecho mucha fortuna: substancia-accidente, el ser en sí y el ser en otro; accidente, symbebekós, lo que está junto a. Pero esa distinción no sirve en modo alguno para entender la distinción entre enérgeia y entelécheia. Que el acto de conocer no sea substancia no significa que sea un accidente; ningún accidente es un acto de conocer. Decir que el acto de conocer es un acto segundo es consecuencia de privilegiar la entelécheia. Las dos distinciones no se deben confundir.
Capítulos: 5Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Enérgeia y entelécheiaPotencia y acto: el noús dormido y el despierto
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Enérgeia como práxis teleía (Introducción a la filosofía)
Para Polo, la enérgeia es el acto cuyo fin no es ulterior: el que posee o es el en de su fin. Se puede verter como operación inmanente, aquella acción que no tiene término, sino que alberga lo conocido. Aristóteles la llama también práxis teleía, acto final, y la compara con la práxis atelés o kínesis, el movimiento físico o transitivo. Mientras se construye una casa no está construida, y cuando lo está, cesa el construirla: el movimiento cesa en su término porque no lo posee. En cambio, cuando se ve, se tiene lo visto y se sigue viendo; cuando se piensa, se tiene lo pensado y se sigue pensando. Esto es práxis teleía. La enérgeia no es la koinonía, comunicación por un tercero superior: el acto mismo de entender posee lo inteligido.
Capítulos: 6Autores comentados: Aristóteles, Platón
Relacionados:Conocer es estar conociendo: hámaEntelécheia y realidad extramental
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Conocer es estar conociendo: háma (Introducción a la filosofía)
Polo subraya que Aristóteles no dice exactamente que conocer sea un acto, sino que descubrir lo que significa acto es lo mismo que descubrir lo que significa conocer: enérgeia no es un predicado del conocer, sino que equivale a conocer. El pensar y lo pensado son lo mismo en estricta simultaneidad, háma; conocer no es una aspiración ni un intento, sino un acto extratemporal, no un ir a lo conocido, sino que ya lo posee. Esta es la noción más primaria de acto: la actualidad. Lo conocido es lo presente al conocer. Así desaparece cualquier problema de relación entre el noús en sí y la idea en sí, pues ni el pensar ni lo pensado son en sí. Como no siempre conocemos, es preciso distinguir el noús en acto del noús en potencia.
Capítulos: 6Autores comentados: Aristóteles, Platón
Relacionados:Enérgeia como práxis teleíaLas nociones filosóficas no son etiquetas
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El ente se dice de muchas maneras (Introducción a la filosofía)
La distinción de los dos sentidos del acto resuena, para Polo, en la sentencia aristotélica tò ón légetai polachós: el ente se dice de muchas maneras y hay que entenderlo de modo plural. Se ha escrito mucho sobre ella desde Franz Brentano. La más peligrosa confusión de la filosofía es subordinar el ser al uno, recaer en el monismo: el ente no es mónon. Las dos maneras primariamente distintas de decirlo son el ente en cuanto verdadero, que sólo se entiende con la enérgeia, y el ente real, la entelécheia, con la que tiene que ver el esquema de las categorías. Sólo la enérgeia permite considerar el ente en cuanto verdadero, pues el objeto poseído por el noús en acto no es propiamente real, sino intencional. Son dos sentidos diferentes de la expresión ser real.
Capítulos: 6Autores comentados: Aristóteles, Brentano
Relacionados:Entelécheia y realidad extramentalAristóteles, organizador de la filosofía
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Aristóteles, organizador de la filosofía (Introducción a la filosofía)
Polo considera a Aristóteles el gran organizador, el autor de la primera constitución de las ciencias filosóficas. Desde él la filosofía se transforma en investigación: la admiración se disciplina. Cada campo puede ser ciencia, epistéme, y la noción de ciencia es analógica, con ciencias superiores e inferiores. Son cuatro grandes campos: la ciencia del ser vivo, o psicología, cuyo fundador es Aristóteles; la del ser no vivo, la física; las ciencias del hombre, o antropología; y la ciencia de la realidad radical, la metafísica. Para regular y relacionar estos campos aparece la lógica, órgano de toda ciencia, también inventada por Aristóteles como disciplina independiente, al apartarse de la koinonía. Polo añade que las líneas de investigación sobre la vida y la física eran tentativas que la tradición posterior convirtió en dogmas.
Capítulos: 6Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino
Relacionados:El ente se dice de muchas manerasRazón práctica: técnica, ética y política
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Razón práctica: técnica, ética y política (Introducción a la filosofía)
Según Polo, la antropología de Aristóteles es certera, pero no completa. El hombre no es sólo cognoscente: desarrolla otras actividades con las que intenta resolver el problema de su vivir en el tiempo. Esas actividades están presididas por el pensamiento, pues, como dice Tomás de Aquino, lo menos que se le puede pedir al que actúa es que conozca; por eso son libres, y la libertad está ausente en el ente físico y en el ente vivo no humano. De las dimensiones dinámicas del hombre que se explican por su libertad y su noús resultan tres grandes campos de investigación: la técnica, la ética y la política. Se distinguen de las ciencias teóricas en que tienen que ver con la acción humana que logra resultados, asegura la convivencia y conduce a una vida mejor. La lógica ofrece aquí la tópica y la retórica.
Capítulos: 6Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino
Relacionados:Aristóteles, organizador de la filosofíaLas nociones filosóficas no son etiquetas
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Las nociones filosóficas no son etiquetas (Introducción a la filosofía)
Polo advierte que las nociones encontradas quedan cristalizadas: los pensadores que vienen después las dan por supuestas y funcionan con la noción de acto como si se pudiera prescindir del modo de encontrarla. La noción se aplica entonces en general, con lo cual no se consigue más que una explicación verbal: si no me he fumado el cigarrillo, el cigarrillo está en acto y la ceniza en potencia; cuando lo he fumado, la ceniza está en acto. Para decir eso es preciso haber fosilizado el pensamiento, y es entonces cuando cunde la fama de que la filosofía no sirve para nada. Filosofar no es inventar unas etiquetas e irlas pegando a las cosas: las nociones filosóficas no son etiquetas. Para Aristóteles el acto no es una etiqueta del conocer; se justifica cuando uno se percata de lo que es conocer: se ve y se tiene lo visto; en cambio, se construye una casa y no se tiene la casa.
Capítulos: 6Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Conocer es estar conociendo: hámaAristóteles, organizador de la filosofía
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Aporía (Introducción a la filosofía)
Para Polo, el hallazgo es siempre lo primero: la forma más alta de inteligencia es la inventiva, y lo más difícil es encontrar una dificultad; responder a ella es inventar. La palabra griega, empleada técnicamente por Aristóteles y Platón, es aporía. Puede traducirse por dificultad o problema, pero propiamente significa falta de salida, alfa privativa delante de póros, camino. En su primer sentido es un camino interrumpido, lo que sale al paso y detiene. De ahí pasa a la teoría: el pensar no puede seguir avanzando mientras no disuelva la aporía. Algunos problemas, no todos, se resuelven averiguando que están mal planteados. El avance de la filosofía, sin embargo, no se reduce a la solución de aporías, pues aunque el momento aporético no se diera, cabría proseguir en el modo de incrementar el momento intuitivo primordial.
Capítulos: 7Autores comentados: Platón, Aristóteles
Relacionados:Libertad (eleuthería) y espacios aporéticosLo uno y lo múltiple, y el tiempo
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Libertad (eleuthería) y espacios aporéticos (Introducción a la filosofía)
Polo observa que, en su sentido prefilosófico, la aporía se corresponde con la libertad. Eleuthería significa primitivamente el andar sin obstáculos, el tener el camino abierto; cuando aparecen obstáculos, o se vencen, o se rodean, o se rompen. La primera acepción se formula respecto del espacio y se llena enseguida de una connotación práctica: el hombre, al habitar el mundo, hace cosas, como el andar que hace camino, decía Machado. Esto sugirió a los griegos que el espacio no es homogéneo. El subterráneo, el hades, es estrictamente aporético; el mar lo es menos, porque la estela se borra y no se puede cultivar; el espacio aéreo, por encima del poder humano, es el menos aporético, de ahí el mito de Ícaro. Polo aclara que esta interpretación no es filosófica, sino mítica.
Capítulos: 7Autores comentados: los griegos
Relacionados:AporíaLo uno y lo múltiple, y el tiempo
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Lo uno y lo múltiple, y el tiempo (Introducción a la filosofía)
La primera gran dificultad de la historia de la filosofía, para Polo, es el problema de lo uno y lo múltiple. Parménides formula el monismo: el ente es y el no ente no es; el ente parmenídeo es una esfera única, bella pero solitaria. Es claro que la pluralidad también se piensa y se dice, como puso de manifiesto Gorgias. La escuela se estrelló ante la aporía y Zenón de Elea reaccionó diciendo que toda multiplicidad es aparente, aunque él, primero en usar la lógica conscientemente, puso de relieve lo plural. El problema se correlaciona con el del tiempo: para Parménides, no ser quiere decir no ahora, no actual. Admitir sólo lo actual es unilateral. El tiempo no es un defecto ni una irrealidad; la noción aristotélica de potencia permite incorporarlo a la filosofía.
Capítulos: 7Autores comentados: Parménides, Zenón de Elea, Gorgias, Aristóteles
Relacionados:AporíaFilosofía primera y filosofías segundas
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Filosofía primera y filosofías segundas (Introducción a la filosofía)
Según Polo, atender al tiempo da lugar a dos filosofías segundas: el estudio de lo temporal en el mundo es la física y el de lo temporal en el hombre es la psicología; a ello se añaden la biología y, ya en la actividad humana productiva y libre, la ética y la política, o filosofía práctica. Las filosofías segundas son soluciones de aporías porque estudian lo que no cabe en la metafísica: la pluralidad, el movimiento, la temporalidad. La filosofía primera se encarga de lo extratemporal, del ente en cuanto ente. El nombre metafísica, impuesto por Andrónico de Rodas a unos libros de Aristóteles, resulta afortunado: lo metafísico es lo metapráctico y lo metaorgánico. La psicología queda entre la física y la metafísica, y la filosofía se ordena como epistéme.
Capítulos: 7Autores comentados: Aristóteles, Parménides, Andrónico de Rodas
Relacionados:Lo uno y lo múltiple, y el tiempoDivorcio de las ciencias y la metafísica
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Divorcio de las ciencias y la metafísica (Introducción a la filosofía)
Polo sitúa a finales de la Edad Media la sospecha de que las ciencias segundas no eran tan segundas. El divorcio respecto de la metafísica tiene lugar con la ciencia física moderna: a partir de Galileo ya no se habla de filósofos, sino de científicos; luego se independizan la biología y la psicología. El momento de rebelión llega con el recurso a la matemática, que no plantea problemas de fundamentación y permite prescindir de la metafísica. Estas ciencias, que siguen siendo segundas, se vinculan con la práctica y favorecen la acción humana; la técnica se convierte en tecnología. Contra esa razón finita reacciona el idealismo alemán, con Kant como primer intento y Fichte, Schelling y Hegel que reponen la filosofía como saber absoluto, a costa de desvirtuarla como razón superior a la humana.
Capítulos: 7Autores comentados: Galileo, Kant, Fichte, Schelling, Hegel
Relacionados:Filosofía primera y filosofías segundasHegel, la presencia absoluta y el tiempo posterior
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Hegel, la presencia absoluta y el tiempo posterior (Introducción a la filosofía)
Para Polo, la frase más significativa del idealismo alemán es que la presencia es lo más alto, de Hegel: el desarrollo y el movimiento son absorbidos por la actualidad. La aporía es muy sencilla: si el saber absoluto se ha alcanzado, la historia ha terminado y el tiempo posterior carece de sentido. A la pregunta de qué viene después, Hegel habría respondido: después de mí, el gran hospital, es decir, la locura. Marx, con lo que Polo llama futurismo dialéctico, no resuelve la cuestión, sino que la posterga: profecía y dialéctica son incompatibles. La dificultad enorme es el sentido del tiempo, tema de la ética, la forma más alta de razón práctica. Por eso, lo aporético después de Hegel es la existencia de la ética, y el intento marxista, filosofía segunda práctica, ha fracasado.
Capítulos: 7Autores comentados: Hegel, Marx, Parménides
Relacionados:Divorcio de las ciencias y la metafísicaEl éxito sustituye a la admiración
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El éxito sustituye a la admiración (Introducción a la filosofía)
Polo sostiene que, si se renuncia a la filosofía primera y se erige la ciencia del movimiento en una ciencia de regularidades que permite dominar la naturaleza, lo que se hace es consagrar el saber práctico de índole inferior. El gran argumento de la ciencia moderna ante la filosofía es que ha construido aviones, mientras que antes se andaba en carreta: ahí están sus realizaciones y sus éxitos. Pero el éxito ha sustituido a la admiración; nos encandilamos con los éxitos, malos sustitutos. En la dimensión práctica de la constelación ciencia física-tecnología hay un gran ausente: la ética. Es un error confundir tener éxito con ser ético. Para Polo este asunto enlaza con la crisis de la conciencia moral, aunque no pretende cargarla en la cuenta de Hegel, pues la influencia de un gran pensador no es decidible.
Capítulos: 7Autores comentados: Hegel
Relacionados:Hegel, la presencia absoluta y el tiempo posteriorDivorcio de las ciencias y la metafísica
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Racionalidad positivista tras Hegel (Introducción a la filosofía)
Según Polo, el posthegelianismo es un problema porque después de Hegel no cabe un futuro racional. Como dice Nietzsche en la segunda de sus Consideraciones intempestivas, para la racionalidad histórica absoluta el tiempo posterior es una coda superflua. Se trató de continuar poniendo en primera línea las ciencias desgajadas de la filosofía: la física-matemática, la biología, la economía. Su racionalidad, reducida o finita, es la única que parece quedar tras el fracaso del idealismo alemán. En la segunda mitad del siglo XIX, época del descrédito de la filosofía, lo único que queda son formulaciones matemáticas y una serie de postulados. Positivismo es un término ambivalente: enfoque empirista frente al idealismo y racionalismo que confía sólo en la matemática. Los marxistas estiman burguesa la racionalidad positiva; la física-matemática desemboca en la tecnología moderna.
Capítulos: 8Autores comentados: Hegel, Nietzsche, Engels, Marx
Relacionados:Progreso indefinidoLa Kulturkrisis y la postmodernidad
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Progreso indefinido (Introducción a la filosofía)
Para Polo, si se acepta el predominio de la racionalidad positivista tras el naufragio de la razón absoluta, el sentido del tiempo histórico es la interpretación de la historia como progreso indefinido. Cultivando la ciencia, el tiempo adquiere cierto sentido, pero a diferencia de Hegel la historia no culmina. El hombre adquiere más conocimientos, consolida su actitud pragmática y se libera de las fuerzas naturales; es un esfuerzo sin fin compensado precariamente por la magnificación de los medios, y la organización social precipita en la tecnoestructura. Así se constituye la ideología oficial, versión secularizada de la esperanza. Polo la juzga un trasunto psicológico injustificado de los avances de la ciencia, que deja en suspenso el último sentido de la temporalidad humana y poco espacio para la ética. La técnica es ambivalente: puede traer bienes o catástrofes.
Capítulos: 8Autores comentados: Hegel, Popper
Relacionados:Racionalidad positivista tras HegelLa Kulturkrisis y la postmodernidad
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La Kulturkrisis y la postmodernidad (Introducción a la filosofía)
Polo recuerda que se pensó que la economía desterraría las guerras, pero estalló la guerra del catorce, primer golpe fuerte a la ideología progresista; la ametralladora es producto de la tecnología. En la postguerra rebrota una filosofía que renuncia a la ciencia positiva: la Kulturkrisis, obra de pensadores críticos, el más importante Heidegger, con Ser y tiempo, y Lukács. Tras la segunda guerra aparece el existencialismo francés. La tesis central de la postmodernidad es que la Edad Moderna se ha acabado, es decir, que no se confía en la racionalidad científica; Kuhn habla de cambios de paradigma, ninguno justificable. Para Polo, muchos de quienes sostienen esto son más ensayistas que filósofos, y no toda la postmodernidad es pesimista. El pesimismo postmoderno no da en el blanco: es preciso reemprender la marcha.
Capítulos: 8Autores comentados: Heidegger, Lukács, Kuhn, Popper, Alejandro Llano
Relacionados:Progreso indefinidoLa verdad frente a lo útil: reencontrar
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La verdad frente a lo útil: reencontrar (Introducción a la filosofía)
Polo sostiene que hoy la filosofía es más necesaria que nunca: ante la crisis de la racionalidad científica, la alternativa es vivir como si fuéramos animales irracionales o recuperar conscientemente nuestra condición humana. Volver a los orígenes: quien no se admira no será nunca filósofo. A la pregunta de para qué sirve la filosofía hay una sola contestación: trata de la verdad, porque lo actual hace accesible la verdad. La cuestión es si lo útil puede sustituir a lo verdadero o si, sin verdad, lo útil se reduce a lo inútil o a lo perjudicial. Hay que redescubrir qué significa actualidad y tiempo, sin perder lo actual. Distingue inventar y aprovechar: lo propio de la filosofía es reencontrar siempre; no se repite, se vuelve a inventar, y no se transmite pasando a aplicaciones prácticas. Tener más conocimientos no es ser más sabio.
Capítulos: 8Autores comentados: Einstein, Popper, Lenin
Relacionados:La Kulturkrisis y la postmodernidadEl benefactor, primer beneficiario
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El benefactor, primer beneficiario (Introducción a la filosofía)
En segundo lugar, dice Polo, es imposible favorecer a otro ser humano sin una mejora del que favorece: el primer beneficiario de cualquier acción beneficiosa es el benefactor. Es una de las claves de la comprensión del hombre. No quiere decir que la persona no deba ser abnegada o dedicarse a servir a los demás, pero no cabe ser meramente altruista: el altruismo es la mitad del asunto, y quien renuncia por altruismo a que su conducta le beneficie no sabe lo que lleva consigo ser hombre. Sócrates descubrió que la primera víctima de la injusticia es el que la comete; lo mismo ocurre con el acto bueno en favor de los demás. Por mucho que se beneficie el otro, más se beneficia él, y la naturaleza humana se enriquece con esa intención. Ese peculiar feed-back es un punto clave de la antropología; si se olvida, se prefiere lo útil, que es inferior a otras dimensiones de lo bueno.
Capítulos: 8Autores comentados: Sócrates
Relacionados:La verdad frente a lo útil: reencontrarLa Kulturkrisis y la postmodernidad
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Principio antrópico (Introducción a la filosofía)
Polo llama principio antrópico al modo de entender la correspondencia del hombre con el universo: supuesto que el hombre procede de él, su mente y su dotación cognoscitiva deben estar de acuerdo con aquél, y el universo ha de estar hecho de modo que se corresponda con ella. Para Polo carece de rigor, porque no es claro que la inteligencia humana proceda del universo, ni siquiera su conocimiento sensible se explica por completo así. Con todo, es una constante bajo los cambios de la ciencia. En la filosofía griega, recordando la mismidad parmenídea entre el ente y el noús, significa que el mundo en cuanto real es verdadero y que su representación procede de la inteligencia. En la ciencia moderna la correspondencia corre a cargo de la memoria y la imaginación. Polo afirma al final que, en rigor, el principio antrópico es falso.
Capítulos: 9Autores comentados: Leonardo Polo, Parménides
Relacionados:Memoria cósmica y condiciones inicialesUniverso invisible e inteligibilidad del universoCambio de paradigma (Kuhn)
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Memoria cósmica y condiciones iniciales (Introducción a la filosofía)
La visión empírico-positiva supone que todo se explica por condiciones iniciales: el ideal de Bacon, saber para prever, comporta que un estado actual explica lo posterior y lo de hoy se explica desde antes. Para Polo el principio de causalidad moderno es una versión reglada del post hoc, ergo propter hoc, y la explicación por condiciones iniciales es una reposición de la explicación mítica: el fundamento no funda ahora, sino que fundó. De ahí el primer elemento de la cosmovisión científica, la memoria cósmica; el segundo es la ley, la regularidad del transcurso, sacada de la imaginación. Polo añade que, al relacionar las condiciones iniciales con los acontecimientos, el sistema de ecuaciones se confunde en ruido blanco; hay que escoger unas pocas con criterio arbitrario, de modo que no hay memoria cósmica total. Cualquier explicación por condiciones iniciales, también la teoría de la evolución, tiene estructura de mito.
Capítulos: 9Autores comentados: Francis Bacon, Paul Feyerabend, Slutsky, Yale
Relacionados:Principio antrópicoFundamento actual y geocentrismoUniverso invisible e inteligibilidad del universo
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Fundamento actual y geocentrismo (Introducción a la filosofía)
Frente a la memoria cósmica, la filosofía clásica sostiene que la realidad es verdadera porque el fundamento está ahora fundando. Al concretar esa idea aparece la circularidad: el movimiento circular es entero y perfecto, y la física de Aristóteles es intelectualista y se plasma en el universo esférico. Los movimientos irregulares de la tierra se explican por el movimiento circular de las esferas envolventes, y de aquí se concluye que la tierra está en el centro. Polo considera el geocentrismo una consecuencia no necesaria, pero coherente, de la idea de fundamento actual. En la Edad Moderna se rechaza primero el geocentrismo (Copérnico) y después la perfección del mundo astral (Galileo). El absoluto físico para Aristóteles es el círculo y para Newton el espacio, que está en el orden de la imaginación; en Aristóteles es inteligible.
Capítulos: 9Autores comentados: Aristóteles, Copérnico, Galileo, Newton, Kepler
Relacionados:Memoria cósmica y condiciones inicialesPrincipio antrópicoCambio de paradigma (Kuhn)
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Cambio de paradigma (Kuhn) (Introducción a la filosofía)
Para Polo se suele decir que la filosofía aristotélica es un antecedente brillante de la ciencia moderna y que queda como residuo del pasado. Kuhn habla de cambio de paradigma: sin una remoción muy profunda de lo que se admite como primario no se inaugura otro enfoque científico, y el cambio llega cuando se acumulan las aporías. Polo piensa que esto explica hasta cierto punto la historia de la ciencia, pero no es aceptable para la filosofía, que no usa postulados ni, propiamente, paradigmas. Lo que hay de representación del mundo en la filosofía griega sí ha cambiado, pero es una excrecencia suya, el modo de integrarse en la cultura de una época. Por eso, dice, más que revoluciones científicas hay un intervalo entre la visión filosófica y su reposición, en el que se ha intentado entender el universo con elementos inferiores a los filosóficos.
Capítulos: 9Autores comentados: Thomas Kuhn, Leonardo Polo
Relacionados:Principio antrópicoFundamento actual y geocentrismoUniverso invisible e inteligibilidad del universo
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Universo invisible e inteligibilidad del universo (Introducción a la filosofía)
Polo observa que, con una física indeterminista respecto de la ley imaginable, la noción de condiciones iniciales se tambalea y la correspondencia de memoria e imaginación no basta. La alternativa es que el universo no es cognoscible o que es cognoscible él mismo, que es la postura de Aristóteles. Hoy se sabe que el modelo de condiciones iniciales es inservible y los físicos dicen que el universo es invisible, lo que no quiere decir misterioso, sino que trasciende los sentidos; D'Espagnat defiende que la física no es una ciencia de la materia. Polo concluye que, para hacer ciencia, hay que suponer la inteligibilidad del universo, con lo que se vuelve a la filosofía. Pero aclara que el principio antrópico es falso: la intelección humana es creada, la prioridad del universo también, y lo intelectual es inalcanzable por lo físico.
Capítulos: 9Autores comentados: Bernard d'Espagnat, Merleau-Ponty, Einstein, Aristóteles
Relacionados:Principio antrópicoCambio de paradigma (Kuhn)Memoria cósmica y condiciones iniciales
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Causas predicamentales y primer principio (Introducción a la filosofía)
Polo sostiene que la física aristotélica es una teoría causal, que es el modo de acoplar la idea de fundamento a la física y la biología. Lo que existe en el universo no se reduce a unidad perfecta, sino que se difracta en distintos sentidos de la causalidad. Una cosa es el arjé, el principio, y otra las aitiai, las causas: las causas son predicamentales y no el fundamento; la unidad trascendente del universo las trasciende y se proyecta sobre él según una pluralidad de sentidos causales. La física y la biología, filosofías segundas, no tratan del fundamento, sino de principios menos radicales que el buscado por la filosofía primera. Por eso Andrónico de Rodas llamó metafísica a los libros que están más allá de la física: lo transpredicamental, el estudio del fundamento en tanto que primero, o primalidad, como diría Escoto.
Capítulos: 10Autores comentados: Aristóteles, Andrónico de Rodas, Duns Escoto
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Primer motor y nóesis noéseos (Introducción a la filosofía)
Lo absoluta y radicalmente primero es para Polo el acto puro, el estar siempre en acto, que no es propio de lo físico ni de lo biológico, mezclados con la potencia. Aristóteles llega a Dios por dos vías. Si hay movimiento y éste no se explica por sí mismo, tiene que existir lo inmóvil, un primer motor en acto; la primera vía tomista lo recoge. La otra parte del carácter intermitente de la teoría en el hombre: si existe un ser que teoriza sin intermitencia, enteramente noús en acto, hay que llamarle Dios, nóesis noéseos nóesis. Entender sin potencia es la vida perfecta, la protovida, de modo que decir que Dios existe es decir que Dios vive. Ambas líneas deben coincidir. La conciencia cósmica es sólo el reflejo del primer motor, que trasciende el universo porque es enteramente simple. Por eso se suele decir, y Polo reconoce que es verdad, que Aristóteles es intelectualista.
Capítulos: 10Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino
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Las cuatro causas y el hilemorfismo (Introducción a la filosofía)
Los sentidos causales son la causa final, la eficiente, la formal y la material. La eficiente es causa de efecto. La formal es el principio de taleidad, aquello por lo que algo es lo que es, y por eso principio de diferencia: en virtud de ella un perro no es un gato. La material es aquello sobre lo que actúa la causa eficiente y principio según el cual son posibles los efectos; es causa ex qua mientras se configura la cosa y causa in qua una vez instalada la forma. Hilemorfismo es la constitución según la cual una taleidad está en la materia, informándola: la sustancia hilemórfica. Polo concluye que la teoría consigue una comprensión de lo real en la que no falta nada: la dimensión potencial (materia), la actual (forma), el movimiento (eficiente) y la clave de toda la construcción, la causa final. La única prioridad física recluida en el antes es la materia.
Capítulos: 10Autores comentados: Aristóteles, Platón
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Causa ejemplar y demiurgo (Introducción a la filosofía)
A los cuatro sentidos causales se le añade a veces un quinto, la causa ejemplar. Aristóteles la admite, pero Polo señala que conviene referirla al ámbito de las obras humanas; en física es un sentido causal más bien platónico. La causa ejemplar es la causa formal modelo, una causa exterior a la cosa que es puesta en ella a través de la actividad del artista. En la cosmología de Platón, contenida sobre todo en el Timeo, contemplando las ideas se configura el caos informe, y esa plasmación se hace a través de un agente llamado demiurgo, lo divino actuante, el artesano del mundo. En Aristóteles el planteamiento es otro: la causa formal no es extrínseca, es natural y no supone un artesano, pues no mantiene una interpretación técnica del universo, como sí hace Platón. Su física es de principios, no de leyes; una física-física, no física-matemática.
Capítulos: 10Autores comentados: Platón, Aristóteles
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Causa final y orden (Introducción a la filosofía)
Para Aristóteles la más importante de las causas es la final: nada actúa, no hay eficiencia, si no es por el fin. Que sea causa de la eficiente no significa que sea eficiente, sino que la eficiente no se ejerce en orden a sí misma, sino que mueve propter finem. Desde Galileo y Newton la física excluye la causa final (mecanicismo): la eficiente se convierte en condición inicial o en fuerza, las taleidades pasan a ser meras reglas (causas formales extrínsecas), la eficiente se confunde con la material y la formal con la pura regularidad del proceso. Bacon la tachó de virgen que no engendra nada. A la objeción de que el fin es lo posterior, Polo responde que sostener que toda causa debe ser anterior según el tiempo es un prejuicio mecanicista. El auténtico sentido de la causa final es la causa ordenadora: sin orden el universo se viene abajo. La termodinámica y el estudio de organismos y ecosistemas, sistemas ordenados, plantean hoy la pregunta por ella.
Capítulos: 10Autores comentados: Aristóteles, Francis Bacon, Galileo, Newton
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Ideal de ciencia: postulados, hipótesis y experimento (Introducción a la filosofía)
Una investigación científica en sentido moderno alcanza el estatuto de ciencia rigurosa, dice Polo, si cumple tres condiciones: nociones básicas que permitan enunciados apodícticos (los postulados, la física teórica), una formulación hipotético-matemática coherente con ellas (la física matemática) y un procedimiento para comparar las hipótesis con la realidad (la física experimental). El experimento no es lo primero ni lo es la matemática, que es una ciencia puramente formal. Polo prefiere decir que el experimento es una pregunta, guiada por la hipótesis, y que no traspasa la fórmula. Los postulados no se comprueban, se aseveran; así, Newton postula que el espacio es isotrópico y el tiempo isocrónico, y Einstein cambia el postulado. Las modificaciones de las teorías son o de la hipótesis por el experimento o de los postulados.
Capítulos: 11Autores comentados: Newton, Einstein, Popper, Max Planck
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La biología como ciencia no rigurosa (Introducción a la filosofía)
Comparada con la física, dice Polo, la biología no es una ciencia rigurosa, porque no tiene postulados ni hipótesis matemáticas con las que relacionar sus experimentos. De ahí la multiplicación de experimentos y que carezca de un repertorio preciso de preguntas: sus descubrimientos son sorpresas, como el de la penicilina, por un déficit matemático. Es una constelación de estudios sobre fenómenos vitales (morfología, fisiología, genética, ecología...) sin comprensión sintética, a lo que se une la falta de una definición de su objeto, la vida. Los intentos de adaptarla al modelo de la física fracasaron en los siglos XVIII y XIX y se encauzó hacia la generalización de datos y la taxonomía. Kant ya dijo que los juicios reflexivos, por apelar al fin, son imprecisos y por eso la biología no es ciencia teórica. Hoy hay postulados biológicos, pero aún no fórmula matemática de la variación.
Capítulos: 11Autores comentados: Kant, Linneo, Cuvier, Alexander Fleming
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Evolución y estatuto científico de la teoría (Introducción a la filosofía)
Aristóteles no tiene en cuenta la evolución de las especies e incluso parece rechazarla por el carácter enteléquico de las formas (fijismo formal). Polo no discute la realidad de la evolución, sino su formulación científica: en Darwin no pasa de ser una narración, una historia natural, no una hipótesis, sino una epopeya con un mito subyacente. Plantea una aporía: si un pájaro granívoro pasa a insectívoro, han de cambiar a la vez pico, molleja y jugos gástricos, y esas variaciones coordinadas no pueden deberse al azar. Es la llamada evolución potencial: no sabemos cómo se actualiza. Las variaciones dentro de la especie, como las mariposas oscuras y claras, no son evolución, bastan la reproducción y la combinatoria de Mendel. La aporía se sortearía si el código genético fuese distinto de como hoy se entiende.
Capítulos: 11Autores comentados: Charles Darwin, Georges Cuvier, Mendel
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Código genético, sistema y autocontrol (Introducción a la filosofía)
El código genético, entendido como unidades informáticas que controlan funciones del viviente, afina con la causa formal aristotélica. Polo sostiene que debe ser un sistema, no un conjunto de unidades independientes: la variación de un componente comporta la de otros. No basta la información por simple reproducción; hace falta información interna y un control de ésta, un autocontrol que coordina. Pero si hay autocontrol, la evolución está dirigida desde dentro, comporta orden, telos. Esto es más claro en la embriogénesis: con el mismo código en todas las células, mano y ojo sólo se diferencian si la información no se emplea entera. Para Aristóteles reproducción y crecimiento son funciones distintas, y la noción de alma como acto o forma primera del cuerpo organizado guía la investigación. Tener un mapa del genoma sin saber leerlo es no tener ningún mapa.
Capítulos: 11Autores comentados: Aristóteles, Ortega y Gasset
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El concepto de vida en Aristóteles (Introducción a la filosofía)
Polo reconoce que la biología experimental de Aristóteles está superada: ignoró la circulación de la sangre, aceptó los cuatro humores y tuvo errores anatómicos graves. Pero distingue la representación del concepto de vida: si se pregunta a un biólogo actual qué significa vivir, su respuesta probablemente no apuntará a lo esencial, mientras que la respuesta aristotélica es esencialmente válida. La biología, aunque no sepa qué es la vida, debe preguntar por el valor teórico de las nociones que emplea. La vida está en el movimiento, decía Aristóteles, y regir movimientos, con el autocontrol que ello implica, es propio de la forma y del fin. Polo advierte que los éxitos técnicos sobre lo físico no deben prolongarse sin más a lo vivo: un automóvil, con unas 4000 piezas, no es nada comparado con un mono. Producir nuevas formas de vida es otro éxito práctico cuyo criterio de medida es moral.
Capítulos: 11Autores comentados: Aristóteles, Hipócrates, Galeno, William Harvey
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El silogismo y el conocimiento de lo necesario (Introducción a la filosofía)
Para Polo, la teoría del silogismo es la lógica del conocimiento de lo necesario, el método demostrativo riguroso, y exige que conozcamos lo necesario y que lo necesario exista. Pero ofrece aporías: para que sea demostrativo, el término medio ha de tomarse en una premisa en toda su extensión, lo que exige conocer las especies, y por tanto la diferencia específica; Aristóteles niega que conozcamos las especies, salvo la del hombre, racional. Por eso la invariabilidad de la especie es sólo una convicción suya. Además, los primeros principios no son premisas ni se demuestran. Polo concluye que ningún silogismo es perfecto y que el silogismo no supera la tópica: da buenas razones. Aristóteles, entusiasmado como inventor, exige al silogismo una condición que le niega. Además niega que la estructura lógica del juicio, sujeto y predicado, sea real.
Capítulos: 12Autores comentados: Aristóteles, Porfirio, Platón
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Tópica y retórica (Introducción a la filosofía)
La Tópica son los lugares comunes, las convicciones sociales compartidas, y sobre ellas versa el arte lógico de la discusión: no se trata de lo necesario, sino de aducir buenas razones, unas mejores que otras. Corresponde al carácter social del hombre, mientras los Analíticos corresponden a su carácter autárquico: lo necesario se enseña, pero no se discute, y cuatro ojos ven más que dos sólo en lo práctico. Cuando no hay convicciones comunes entra la retórica, de uso político y jurídico, cuyo término medio es el indicio, como la palidez en el ejemplo de Aristóteles. Polo afirma que no son lógicas imperfectas, sino diferentes. La ciencia actual cae dentro de la tópica, pues ningún científico considera conocer algo estrictamente necesario, y la opinión pública es la tópica de la res publica no científica. Admitir lógicas plurales no es escepticismo.
Capítulos: 12Autores comentados: Aristóteles, Kant, Ferdinand Tönnies, Karl Popper
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Primeros principios y hábito intelectual (Introducción a la filosofía)
Lo necesario tiene en Aristóteles otro sentido: los primeros principios. Polo recuerda que su demostración es imposible y que tampoco son premisas, de modo que quedan fuera del silogismo. El principio de contradicción, conforme al libro IV de la Metafísica, no es una premisa silogística, sino una condición a priori de posibilidad de cualquier conexión de objetos, aunque no en sentido kantiano; vale en todas las lógicas, y sin él seríamos como plantas. Según Polo, el único conocimiento necesario que tenemos es presilogístico y no demostrativo: los primeros principios no son conclusiones ni tienen que ver con la teoría de la definición, son trascendentales y transcategoriales. La pregunta por el modo de conocerlos sólo se resuelve acudiendo al hábito intelectual, el intellectus ut habitus, innato e intuitivo. Remite a su trabajo sobre el conocimiento habitual de los primeros principios.
Capítulos: 12Autores comentados: Aristóteles, Leonardo Polo
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Lógica analógica (Introducción a la filosofía)
Polo añade un capítulo de la lógica de Aristóteles que no constituye el contenido de un libro: la lógica analógica, distinta del tratamiento medieval de la analogía. Se usa para ir de lo conocido a lo desconocido y se apoya en un supuesto, que la naturaleza no da saltos: lo que se conoce bien de una región de la realidad puede aplicarse, no unívoca sino analógicamente, a otra. Es la lógica de lo no directamente accesible; hay conclusión, pero no deducida por silogismo, sino algo así como una comparación, secundum quid. Aristóteles la emplea en la fisiología, fundada en la teoría de las sustancias elementales. Polo recalca que no da certeza: su seguridad no pasa de la conjetura razonable, y fue un error tomar esa fisiología en sentido dogmático. La ciencia actual argumenta también por analogía, por ejemplo al unir física y química, con matiz reduccionista.
Capítulos: 12Autores comentados: Aristóteles
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Inducción (epagogé) y sistema abierto (Introducción a la filosofía)
Aristóteles desarrolla una lógica de la inducción, la epagogé, junto a la cual las modernas son elementales. Polo distingue varios sentidos. La abstracción es una forma de inducción: una iluminación de lo sensible por la luz del intelecto agente. El conocimiento de los primeros principios también es inductivo, pero entonces es el hábito, innato e intuitivo. Y hay otro empleo, similar al sistema: ante datos inteligibles dispersos, la inducción consiste en encontrar su correlación, como la que hay entre el carácter bípedo, las manos, la hipercerebralización y el lenguaje del hombre. Tal reunión no es demostración, sino una conexión de notas, una captación parcial de lo necesario. Por eso un sistema inductivo es abierto, siempre se pueden integrar más datos. Es importante para el saber práctico, para el directivo y para la interdisciplinariedad.
Capítulos: 12Autores comentados: Aristóteles
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Lógica inventiva frente a lógica de cálculo (Introducción a la filosofía)
En el siglo XIX, con el progreso de la matemática, aparece una lógica de cálculo (Boole, Frege, Russell, Whitehead, Carnap) con lenguaje enteramente formalizado, que desemboca en las máquinas calculadoras, no como la mente, sino de modo automático o inconsciente. Polo la contrasta con la de Aristóteles, cuyo núcleo es inventivo: la lógica está en estado naciente y se busca una formalización para el caso, que se ensaya y, si no encaja con los datos, se modifica o se deja abierta. La idea de una lógica única origina inconsistencias. Aristóteles es la antítesis de Espinosa, para quien el orden de las ideas es el de las cosas. Un mundo lógico que funciona por su cuenta es estéril y llevaría al dilema del nominalismo tardomedieval. La realidad está organizada por la causa final y no por un sistema formal. Desde Aristóteles, no hay lógica, sino lógicas.
Capítulos: 12Autores comentados: Boole, Frege, Russell, Whitehead, Carnap, Gödel, Espinosa
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El tener humano (Introducción a la filosofía)
Polo sostiene que el Estagirita advierte una dimensión humana indudable: el hombre es el único ser que tiene. También Gabriel Marcel se da cuenta de ello al distinguir de modo tajante entre ser y tener, pero para Polo no conviene confundirlos ni entenderlos como contrapuestos. La diferencia del hombre con los animales es que guarda una relación muy estrecha con sus propiedades, que van más allá de su individualidad ontológica. En el animal el vínculo de pertenencia no se destaca en la relación sustancia-accidente; en el hombre sí, de manera que lo que le es propio es formalmente suyo, y así lo vive. De otra manera no podría ser libre, en el sentido clásico de causa sibi. Por eso en él se da formalmente la relación medio-fin: es el único animal que entiende el ser del medio.
Capítulos: 13Autores comentados: Aristóteles, Gabriel Marcel
Relacionados:La posesión corpórea: el vestido y el anilloNiveles de la posesión humana
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Niveles de la posesión humana (Introducción a la filosofía)
Según Polo, la capacidad posesiva humana tiene lugar según distintos niveles: hay grados de posesión más intensos que otros, y según ellos se establece la relación medio-fin. Cuando la posesión no termina de excluir la exterioridad de lo poseído, sino que simplemente se lo adscribe, la posesión es débil. En otros niveles la formalidad posesiva es más intensa: en la práxis cognoscitiva, o práxis teleía, se ve y se tiene lo visto, y entre los niveles cognoscitivos la posesión intelectual es la más intensa por su estabilidad. Si la cosa poseída es externa, la posesión es un accidente con fundamento en el hombre, al que Aristóteles llama hábito predicamental. El nivel inferior es medio respecto de su inmediato superior, el cual, si hay otro más alto, se ordena a su vez a él.
Capítulos: 13Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:El tener humanoKhrémata, utensilio y Protágoras
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La posesión corpórea: el vestido y el anillo (Introducción a la filosofía)
Polo describe el nivel inferior de posesión como posesión corpórea: el hombre es capaz de tener según su cuerpo, lo cual distingue el cuerpo humano del animal. Para ello el cuerpo comporta cierta potencialidad y no está enteramente acabado; si lo estuviera, sólo se le podrían añadir cosas, pero no estaría posesivamente abierto a ellas. Con ejemplos de Aristóteles, el cuerpo humano es el único que puede ser vestido, pues el vestido es tenido por el cuerpo justamente no siendo parte de él, a diferencia de la piel o el pelo animales. Quien marca la pauta es el cuerpo: el vestido está hecho a medida, y ser medida de lo poseído es imprescindible para que haya posesión y no yuxtaposición. Lo mismo vale para el anillo, frente al collar o al bocado, que sujetan. Esta relación es una héxis, el hábito categorial.
Capítulos: 13Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:El tener humanoLa mano y el hombre como ser técnico
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La mano y el hombre como ser técnico (Introducción a la filosofía)
Para Polo, Aristóteles entiende la mano como una parte especialmente potencial del cuerpo humano y por ello apta para modalidades de tener casi infinitas: el homo faber, la mano de obra. La pata animal está terminada; la mano no, y por eso es capaz de muchos usos. La mano posee usando, y de esa forma de posesión surge el utensilio. Decir que el hombre es capaz de posesión corpórea equivale a entenderlo como el ser que fabrica, usa y maneja. Manufacturar es actualizar potencialidades de la mano, y esa actualización es comunicada a lo poseído. Polo invita a admirarse: la mano es modulable, poseedora y fabricante, y por eso el hombre es un ser técnico. Una de las partes de la antropología es la técnica, imposible sin un cuerpo capaz de adscribirse cosas. También existe el gesto manual, significativo.
Capítulos: 13Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:La posesión corpórea: el vestido y el anilloKhrémata, utensilio y Protágoras
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Khrémata, utensilio y Protágoras (Introducción a la filosofía)
Polo explica que las cosas de uso son khrémata, equivalente a prágmata: el hombre posee un mundo construido por él, un mundo humano dotado de significación, que sin el cuerpo no existe. El cuerpo es medida configurante, y para captar el valor antropológico del tener corpóreo la mejor palabra es utensilio. Heidegger ha llamado la atención sobre ello: en los primeros parágrafos de Ser y tiempo se pone de manifiesto el carácter medial del útil (Zeug), que reside en estar siendo usado; el martillo es martillo al martillear. Aristóteles recoge así observaciones del sofista Protágoras, para quien el hombre es la medida de todas las cosas. Polo advierte que no es nada claro que esto sea relativismo, pues las cosas de que habla Protágoras son los khrémata. Aristóteles retoma el descubrimiento y fija su estatuto ontológico: el cuerpo humano es posesivo.
Capítulos: 13Autores comentados: Aristóteles, Heidegger, Protágoras
Relacionados:La mano y el hombre como ser técnicoNiveles de la posesión humana
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Los niveles de la razón práctica (Introducción a la filosofía)
Polo recuerda que Aristóteles distingue varios tipos de razón práctica: la técnica, que se piensa según el hábito predicamental, la política y la ética. Esas tres dimensiones no deben confundirse: unas son superiores a otras y no versan sobre lo mismo; la ética, por ejemplo, se plantea la perfección de la naturaleza humana, el tema de la virtud, la areté. Como poseedor, el hombre es rico, pues su tener consta de niveles, no de capas. Se coordinan como medios y fines: lo superior es fin y lo inferior medio, de modo que la posesión cognoscitiva es superior a la tenencia productiva, y la razón está al servicio de la felicidad, la eudaimonía. A la técnica sobre las criaturas materiales Aristóteles la llamó despótica; las relaciones interhumanas son objeto de la política, continuación inmediata de la ética.
Capítulos: 14Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:La teoría del progresoLa virtud como posesión intrínseca
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La teoría del progreso (Introducción a la filosofía)
Polo observa que en Aristóteles falta una filosofía de la historia y la idea de progreso, que es moderna: surge en el siglo XVII, se afianza en el XIX y llega hasta hoy, aunque ahora se advierten sus derivas contraproducentes. La teoría del progreso supone que, si la acción práctica es suficientemente racional, llegará a metas deseables. Pero en ella subyace un desconocimiento de los niveles de la razón práctica: si sólo la acción productiva mejora la condición humana, se olvida la virtud y se cae en la crematística. Si todo es producir, el que tiene más ha progresado, y aparece la distinción entre desarrollo y subdesarrollo. Entonces se supone que ser mejor es tener más, y la producción por sí sola no nos hace mejores. Polo sostiene que el progreso no es el camino para implantar totalmente la ética.
Capítulos: 14Autores comentados: Aristóteles, Leibniz
Relacionados:Los niveles de la razón prácticaConsecuencialismo y ética del deber
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Consecuencialismo y ética del deber (Introducción a la filosofía)
Polo recoge la distinción de Max Weber entre la ética de convicciones, del deber (por ejemplo, la kantiana), y la consecuencialista, de los resultados. Este dualismo es conflictivo: el kantiano desprecia los resultados y el consecuencialista lo acusa de irresponsable, pero el consecuencialismo tampoco se puede admitir, porque es imposible prescindir de la intención. En él el hombre queda confundido con lo que hace y aparece el maquiavelismo: sólo se tienen en cuenta los medios. La pureza ética de las convicciones es inalcanzable o quimérica: el absolutismo normativo del imperativo categórico es irrealizable porque ignora la más alta forma de posesión, el hábito moral. Si el consecuencialismo sólo tiene en cuenta la posesión corpórea, el intento kantiano es unilateral, porque la voluntad ella sola, no perfeccionada por la virtud, es demasiado débil.
Capítulos: 14Autores comentados: Max Weber, Kant
Relacionados:La teoría del progresoLa virtud como posesión intrínseca
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La virtud como posesión intrínseca (Introducción a la filosofía)
Para Polo, los hábitos de la voluntad (también la inteligencia es susceptible de hábitos) son perfecciones intrínsecas que siguen al ejercicio de sus actos; como perfecciones adquiridas, son poseídas por la facultad del modo más íntimo y constituyen su propio crecimiento. La posesión corpórea es débil por ser lo poseído exterior al cuerpo; la inmanente es más fuerte; el hábito es un nivel superior, al que cabe llamar intrínseco, por constituir el perfeccionamiento de la facultad en cuanto tal. Sin la virtud la ética queda incompleta: a la ética corresponde considerar la productividad de la acción hacia fuera, la consecución de bienes, y hacia dentro, hacer bueno al hombre, que es lo más importante. El crecimiento del espíritu comporta virtudes y no es un devenir automático; los vicios han de evitarse. La producción es connatural al hombre, pero su perfección reside en la virtud.
Capítulos: 14Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Consecuencialismo y ética del deberLa razón práctica es correcta: corregida
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La razón práctica es correcta: corregida (Introducción a la filosofía)
Polo afirma que hoy soplan aires de renuncia a la razón práctica: la renuncia a la ética es el relativismo, con su politeísmo de valores, que acaba en un irracionalismo desamparado. Otros denuncian la técnica por la crisis ecológica, pero los vicios son corregibles. Aristóteles ofrece un planteamiento muy matizado: la ética se implanta en la medida de lo posible si adquirimos virtudes, la productividad ha de desarrollarse sin perder su control, y la racionalidad exige seguir investigando. Las virtudes se adquieren gradualmente, el rigorismo es contraproducente y estamos hechos para crecer. La vida es una línea quebrada porque los errores prácticos son inevitables, pero eso es una invitación a corregirse: la razón práctica es correcta, es decir, corregida. La madurez se mide por la capacidad de asumir responsabilidades, y sólo la virtud nos libra del fracaso definitivo.
Capítulos: 14Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:La virtud como posesión intrínsecaLa teoría del progreso
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La aporía de la ciencia en sí y la distinción potencia-acto (Introducción a la filosofía)
Polo recuerda que no todas las aporías tienen el mismo rango. La más importante, en la que encallan la mayoría de los filósofos y a partir de la cual se elabora la filosofía de Aristóteles, es la que Platón llama la ciencia en sí. Parménides sostenía que lo mismo es ser y pensar; Platón cuestiona la sentencia: ¿cómo pueden ser lo mismo si cada uno es en sí? Si las inseidades son incomunicables, el conocimiento queda en blanco. Platón intenta resolverlo con la noción de koinonía; Aristóteles, con la distinción potencia-acto. Noús en acto significa acto posesivo: cuando se ve, se tiene lo visto, y cuando se piensa, lo pensado; eso es acto, práxis teleía. Al aceptarse las distinciones aristotélicas se dibujan diferentes campos temáticos y la filosofía se hace plural sin dejar de ser unitaria.
Capítulos: 18Autores comentados: Parménides, Platón, Aristóteles
Relacionados:Los campos temáticos de la vida: biología, zoología y antropologíaLa ausencia de una filosofía de la historia en Aristóteles
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Los campos temáticos de la vida: biología, zoología y antropología (Introducción a la filosofía)
Polo observa que el ser vivo no es unívoco, sino que hay grados de vida, y que por ello cabe distinguir varios niveles dentro de la psicología. El estudio de lo vivo precognoscitivo, la vida vegetativa de Aristóteles, puede llamarse biología, con aciertos de principio y desarrollos hoy insostenibles. Por encima está la vida animal, con niveles de conocimiento inferiores al noús: la zoología. En griego bíos y zoé se distinguen mejor que en castellano; zoé es vida animal con connotación de mortalidad. La psicología culmina en la antropología, estudio del ser que no solo es según zoé, sino que organiza con su lógos su bíos: lo graba en él, es biográfico. El hombre no solo se comporta, sino que se conduce, y esto abre el estudio de la práctica humana, la vida pragmática.
Capítulos: 18Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:La aporía de la ciencia en sí y la distinción potencia-actoTécnica, política y oikía: la razón práctica
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Técnica, política y oikía: la razón práctica (Introducción a la filosofía)
El campo de lo pragmático lo estudian, según Polo, tres disciplinas vinculadas. La acción humana transformante es la técnica, que Aristóteles llama dominio despótico. El hombre convive y realiza obras en común: así aparece la sociología, que Aristóteles llama ciencia política. Política significa dirección de las acciones en común propias de hombres libres; para un griego es la consideración de lo social en cuanto que sus miembros son libres, y no el poder burocrático. Donde no todos son libres está la oikía, la casa, de donde viene economía: el niño es libre solo en potencia y el esclavo no llega a serlo, de modo que sus relaciones son entrañables o despóticas, pero no políticas. Lo ético atañe a que el hombre, al obrar, se hace mejor, con virtudes, o peor, con vicios.
Capítulos: 18Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Los campos temáticos de la vida: biología, zoología y antropologíaLógica, retórica, poética y tragedia
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Lógica, retórica, poética y tragedia (Introducción a la filosofía)
Polo explica que, al aparecer lo ilativo en el ejercicio del lógos, se abren la lógica, como estudio de las normas de la argumentación, y el lenguaje. El uso del argumento imperfecto o verosímil para convencer es la retórica, una lógica debilitada que tiene que ver con la conducción de hombres. Otro campo es la poética: la técnica humana intenta plasmar lo bello, y la obra de arte es un intento articulado de reflejar la verdad; los medievales hablaron del splendor veritatis. Para Aristóteles el arte por excelencia es la tragedia, intento de encontrar la racionalidad de las acciones humanas del pasado. Polo la considera la parte más débil de la lógica, más débil incluso que la retórica, y un tímido esbozo de lo que nosotros entendemos por filosofía de la historia.
Capítulos: 18Autores comentados: Aristóteles
Relacionados:Técnica, política y oikía: la razón prácticaLa ausencia de una filosofía de la historia en Aristóteles
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Salvar los fenómenos (Introducción a la filosofía)
Polo presenta a Aristóteles como un investigador que delimitó campos y fijó métodos. Se dio cuenta de que no toda ciencia es enteramente racional: hay cosas que escapan a la razón por carecer de necesidad interna, y solo pueden estudiarse intentando salvar lo que aparece. Es un lema espléndido que ya utilizó Platón: salvar los fenómenos. Cuando la realidad, sobre todo la física y la biológica, no se adecúa a una ciencia ilativa rigurosa, porque no obedece a necesidades que el pensamiento pueda captar y formular a la vez, no hay más remedio que acudir a una explicación que salve los fenómenos. Esta idea, o si se quiere la ciencia empírica, también es aristotélica. Los peripatéticos, en los siglos II y I antes de Cristo, desarrollaron una enorme colección de observaciones empíricas.
Capítulos: 18Autores comentados: Aristóteles, Platón, Peripatéticos
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La ausencia de una filosofía de la historia en Aristóteles (Introducción a la filosofía)
Lo que falta realmente en el Estagirita, dice Polo, es una filosofía de la historia. La historia es un conjunto de fenómenos pasados, escasamente documentados y dependientes de múltiples factores, que no se pueden salvar; solo cabe darles un sentido por la tragedia. El hombre no puede comunicar racionalidad a la sucesión de las biografías, y los límites de la ciencia aristotélica son los de su lógica. Además, según Platón, el tiempo colectivo sufre un proceso fatal de desintegración desde una edad de oro. La deidad aristotélica es un motor inmóvil que no se cuida de nada. Antes de la Edad Moderna solo San Agustín, con La ciudad de Dios, tiene un proyecto de historia universal, y su clave es la Providencia divina, que rebasa la lógica aristotélica. En Hegel se intenta averiguar cómo la Providencia dirige la historia.
Capítulos: 18Autores comentados: Aristóteles, Platón, San Agustín, Hegel
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El ente per accidens y la contingencia (Introducción a la filosofía)
Polo recuerda que para Aristóteles lo inteligible es necesario, lo que es como es y de ninguna otra manera, pero esa necesidad no se extiende por completo a los procesos temporales. En el mundo sublunar hay series causales no necesarias, y por eso hay que salvar los fenómenos. Existe además el ente simplemente accidental (ón katá symbebekós), uno de los modos de decir el ente: por ejemplo, la interferencia de líneas causales cuya conexión ignoramos, como el descubrimiento de un tesoro por un hombre que pasea. Otro ejemplo es la nariz de Cleopatra: con otra forma, Marco Antonio no se habría enamorado y la historia de Roma habría seguido otro curso. Aristóteles se queda en el ens per accidens, pero Polo afirma que, en el fondo, la criatura no es solo necesaria ni solo contingente.
Capítulos: 20Autores comentados: Aristóteles
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La libertad como causa sibi y la felicidad (Introducción a la filosofía)
Polo sostiene que en Aristóteles hay una teoría de la libertad: es libre quien es dueño de sus actos, y lo es el que verdaderamente es fin de ellos; ser libre es ser causa sibi. Solo merece y necesita ser libre quien es fin para sí, y solo le conviene al viviente capaz de felicidad (eudaimonía). Una piedra, un animal o una hormiga no pueden ser felices, porque no conocen su fin ni lo poseen. Por eso libertad y capacidad de verdad están vinculadas y la ética es una disciplina filosófica. Polo la llama una bella aproximación, pero no suficiente: la felicidad pone la libertad en el orden de los medios y Aristóteles la cifra en la contemplación de lo divino, que saca al hombre de la historia e incluso de la polis.
Capítulos: 20Autores comentados: Aristóteles
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Inventar la propia vida y ser requerido (Introducción a la filosofía)
Polo subraya que al hombre su vida no le es dada hecha: está obligado a inventarla (invenire), so pena de dejarla inédita. Aristóteles lo vio en parte: el hombre ha inventado la cocina porque no le place el alimento meramente natural, nivel elemental de la cultura. La naturaleza no nos dice qué, cómo ni cuándo comer, como sí lo dice al tigre; a ningún animal se le ocurre una huelga de hambre. Por eso una antropología que ignore la libertad es reduccionista. Ser libre no es solo ser causa sibi, sino también ser requerido: lo primero pone nuestro existir a nuestro cargo, lo segundo hace que la forma elegida no siempre sea acertada. Los ángeles, dice Tomás, son más libres porque agotan su especie y la conocen intuitivamente; nosotros tenemos formas de vivir plurales, y el hombre puede prometer y dar.
Capítulos: 21Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino, Platón
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