Recta ratio y error moral (Lecciones de ética)
Polo explica que saber conducirse indica dirección, y que la ética es un saber práctico: en esa dimensión no todas las articulaciones son inteligibles y la razón no se resuelve analíticamente, como ocurre en la teoría. Cabe rectificar el rumbo cuando aparece una desviación, y eso indica que hay un fin final. Recta ratio es la capacidad de corregir de acuerdo con las nuevas informaciones que se adquieren durante la marcha; es razón correctora, la que hace recta la conducta. Por eso el error moral no es una eventualidad: es integrante de la ética, porque la recta ratio es razón correctora. Afecta directamente al sujeto, ya que el que ha de corregirse es él mismo. El hombre como ser práctico no es infalible, y la posibilidad de fallo es constitutiva de la ética. Aristóteles decía que se aprende haciéndola, como una praxis.
Capítulos: 1Autores comentados: Aristóteles, Tomás de Aquino
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Riesgo y sentido del camino (Lecciones de ética)
Polo comenta dos tesis tomistas: acerca de la Trinidad es más fácil la teología del Hijo que la del Espíritu, porque sabemos más de la inteligencia que de la voluntad; y el hombre aspira a lo más perfecto, pero no sabe lo que es. La voluntad es una aspiración infinita; la inteligencia es posesiva, la voluntad es tendencial. Lo más perfecto no es lo más claro porque no lo tenemos. La crisis ética consiste en no darse cuenta de la propia voluntad: cuando no está tensa, no es fiel a sí misma. Hay que comprometerse, y entonces aparece el riesgo, que Polo describe como el acompañante de cualquier tipo de camino: la compañía consiste en la posibilidad de no llegar a término. El hombre puede alcanzar el ideal ético, pero también fallar.
Capítulos: 1Autores comentados: Tomás de Aquino, Sartre
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Homo viator y fin final (Lecciones de ética)
Con el homo viator Polo no designa a un ser que anda, sino a un ser que es él mismo caminante desde que es concebido. Cualquier móvil puede considerarse antes de moverse; el hombre no. No puede detenerse, porque mientras se mueve su existencia no se detiene. Puede decir stop respecto a metas particulares y proyectos, pero ni así se para, porque él mismo es un proyecto. Stop no es una opción posible, porque el hombre es temporal y durante ese tiempo se hace o se deshace. Respecto de la última meta uno no se puede parar, y eso es una prueba de que la hay: la no-meta sería frustración. Sartre decía que el hombre es una pasión inútil. Polo concluye que no cabe dirección sin sentido ni sentido sin dirección; si existe recta ratio, existe la meta.
Capítulos: 1Autores comentados: Sartre
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El voluntarismo de Ockham (Lecciones de ética)
Para Polo, la filosofía moderna empieza con planteamientos voluntaristas. El voluntarismo de Ockham es la clave del nominalismo: todo es voluntad, y la voluntad es tan importante que deja muy poco juego al conocimiento. Si es absoluta, tiene que ser arbitraria, sin atenerse a nada esencial. La voluntad es previa a la inteligencia y no obedece a la razón, mientras que los clásicos sostienen que no se quiere nada que antes no se haya conocido. En Ockham es irracional no solo el arranque, sino también el despliegue. Después, Kant procede desde un desencadenamiento a priori irracional y espontáneo; Hegel oscila entre voluntarismo y racionalismo absoluto; Descartes dice que la voluntad es lo activo del espíritu y controla la inteligencia pasiva. Polo sostiene que no hay progreso en el estudio de la voluntad: el voluntarismo cancela la hegemonía del logos.
Capítulos: 1Autores comentados: Ockham, Escoto, Kant, Hegel, Descartes
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La espontaneidad y el «porque sí» (Lecciones de ética)
Polo critica la espontaneidad, máscara del voluntarismo que ya Escoto sostenía y que reaparece en el ímpetu medieval y en la fuerza de Newton. En su uso normal indica apertura, pero identificada con la voluntad indica clausura: el porque sí es una tautología causal, una reducción de la causalidad a mismidad, una penuria causal. Parece la causa más fuerte y es la más débil, porque confunde causas y no admite la causa final. Está desbocada y no hay forma de detenerla; la voluntad, si es anterior a la razón, está loca. Sin motivos no hay voluntad, y la espontaneidad roba el motivo. Si la voluntad depende de condiciones iniciales, le falta libertad, porque lo espontáneo no es libre. Polo critica igualmente la teoría del acto gratuito, que intenta anular el fin y la norma.
Capítulos: 1Autores comentados: Escoto, Newton, Aristóteles
Relacionados:El voluntarismo de OckhamTetracausalidad y modelos causales
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Tetracausalidad y modelos causales (Lecciones de ética)
Polo expone la teoría aristotélica de las cuatro causas. La causa material es el valor causal del antes temporal, las condiciones iniciales; si al antes se le da carácter de impulso, se tiene la causa eficiente. La confusión de ambas es el post hoc, ergo propter hoc. Distingue después modelos: el hyloérgico, bloque de causa material y eficiente que deja fuera la formal; el hylemórfico, como el estructuralismo, que desde la sola forma no explica el movimiento; el morfoérgico, más apto para los fenómenos vitales y para la ética, donde la eficiente actúa unida a la formal; y el ergotélico, el actuar por fines, que debe tomarse como axioma en el caso del hombre. Las causas son causas entre sí. La mecánica racional elimina la causa final: es determinista.
Capítulos: 1Autores comentados: Aristóteles, Newton, Lacan
Relacionados:La espontaneidad y el «porque sí»Consecuencia y dominio de los efectos
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Consecuencia y dominio de los efectos (Lecciones de ética)
Polo define la consecuencia como lo derivado de los actos en cuanto tienen una dimensión eficiente: un efecto que escapa a la causa, que es dueña del desencadenamiento pero no se extiende al efecto. En ética, un acto que no domino completamente se denomina consecuencia. Si la conducta es espontánea, todo lo posterior es consecuencia; la espontaneidad es el grado mínimo de libertad, porque el dominio es puramente inicial. Esa postura es incompatible con la ética. En la creación no hay consecuencia, porque Dios es también dueño de los efectos. El dominio sobre los efectos es uno de los modos según los cuales funciona la causalidad final. En la voluntad moderna, el modelo hyloérgico elimina la responsabilidad del sujeto y produce un endose de las consecuencias: que se aguanten los demás. Sin voluntad el hombre no es un ser ético.
Capítulos: 1Autores comentados: Aristóteles
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Physis como fundamento en presencia (Lecciones de ética)
Polo distingue en la cultura antigua una fase mítica y otra del lógos. El hombre mítico se siente desamparado: aquello de lo que depende ya aconteció, y lo presente es un corolario. Los griegos buscaron estabilizar el tiempo y por eso inventaron la filosofía: querían la presencia, physis. La physis es el fundamento en presencia, y el hombre puede conmensurarse con ella por el noein. De ahí el intelectualismo griego, que no es adjetivo: ante lo estable no cabe tender, solo una perfección interior. Todos los hombres desean por naturaleza saber. Para Parménides, ser y pensar son lo mismo, y el camino de la verdad es método. La physis no aplasta: capacita al hombre, que actúa en praxein y poiein; su caminar es asistido por ella. En ese planteamiento no hay lugar para la voluntad.
Capítulos: 1, 2Autores comentados: Parménides, Aristóteles, Sófocles
Relacionados:Pánta póros áporosLa muerte como aporía pura
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Pánta póros áporos (Lecciones de ética)
Polo recoge el fragmento de Sófocles que define al hombre como pánta póros áporon. Póros es salida y, por tanto, camino que puede recorrerse: el hombre tiene todo tipo de salidas, le son posibles todos los caminos, y a la vez carece de salida. Areté significa también habilidad, virtud y recurso, y está relacionado con póros; todo camino es ético. Eleutería es libertad, la posibilidad de andar sin estar aherrojado; la falta de libertad es el áporon, quien no tiene caminos. La aporía no es solo una dificultad, sino la dificultad absoluta, la penia sin póros. El pánta póros deriva del encuentro con el ser, con la estabilidad de la physis con la que el hombre se mide y se consolida. La physis capacita al hombre, pero no salva la gran aporía, la última posibilidad de su existencia.
Capítulos: 1, 2Autores comentados: Sófocles, Aristóteles
Relacionados:Physis como fundamento en presenciaLa muerte como aporía pura
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La muerte como aporía pura (Lecciones de ética)
Para Polo, la muerte en la visión arcaica es la aporía pura: el hombre tiene tónos y enérgeia, pero llega un momento en que la aporía se impone, porque es efímero, mientras que la physis no lo es. Ante la muerte la voluntad enmudece. La pregunta no es si moriremos, sino por qué somos mortales; ahí el hombre antiguo advierte que la physis no le basta y que tendría que ser metafísico, trascenderla. Sócrates y Platón cambian la pregunta qué es el cosmos por qué soy. Si me considero physis cósmica y mortal, la physis me aparece como pseudophysis y mi vida pierde sentido. La muerte no es un futuro, y creerlo es un enfrentamiento equivocado con ella: vivimos de prestado. Polo recuerda que Heidegger llama al hombre ser para la muerte.
Capítulos: 2Autores comentados: Sócrates, Platón, Heidegger
Relacionados:Autarquía de la physis humanaPánta póros áporos
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Autarquía de la physis humana (Lecciones de ética)
Polo concluye que la palabra central de la antropología es autárquico: auto-arjé, auto-physis. La physis del hombre es el hombre, no el cosmos; de no ser así sería un puro mito. El problema de la muerte es el del sentido, y este es el problema de la presencia: que el hombre sea en sí mismo arjé y resuelva la muerte antes de que acontezca. La inmortalidad del alma no significa supervivencia, sino que el alma sigue fundando en presente. Aristóteles define el alma como causa final de sí. Platón habla de una segunda navegación: en la primera se navega a vela, con un impulso ajeno; cuando cae el viento hay que remar, con una energía propia. Entonces el hombre se torna viator, auto-móvil, su propio motor. Incluso Epicuro, que niega la inmortalidad, admite que el alma es autárquica.
Capítulos: 2Autores comentados: Platón, Aristóteles, Epicuro
Relacionados:La muerte como aporía puraRetórica, sofística y Nietzsche
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Retórica, sofística y Nietzsche (Lecciones de ética)
Polo presenta la retórica como un humanismo pseudo-filosófico: según Aristóteles se ocupa de lo verosímil, y es dar por resuelta, sin estarlo, la fundamentación de la verdad; usa el entimema, un silogismo abreviado. Hoy su forma más clara es la publicidad. Los sofistas, educados en la noción parmenídea de physis, no la ven realizada en el hombre, desasistido en una vida mudable: de ahí la postura de Protágoras, el hombre como medida de todas las cosas. Su tema es ético o cultural, y se dirige a los tá prágmata. Gorgias, primer filósofo del lenguaje, dice que el poder del hombre es la palabra. Polo considera a Nietzsche un típico sofista: su problema es qué vale el hombre y lo que hace, y, como es ateo y no cree en la inmortalidad del alma, tiene que arreglar el tiempo con el eterno retorno de lo mismo.
Capítulos: 2Autores comentados: Protágoras, Gorgias, Nietzsche, Aristóteles
Relacionados:Autarquía de la physis humanaLos prágmata y el valor de los medios
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Los prágmata y el valor de los medios (Lecciones de ética)
Los prágmata son las cosas que el hombre hace y con las que hace su vida; son valiosos, con valoración positiva o negativa, y son medios: todo remite a todo, como estructura relacional. Polo cita a Heidegger: lo útil es un utensilio sujeto a un uso, y los prágmata lo son en el ejercicio de los mismos. Ese plexo medio-conducta es el hacer, facere; lo ético suele decirse que es el agere, una superformalización del facere. La semántica pragmática tiene carácter de relación medio-fin: las cosas existen en cuanto sirven para. Todas las series de medios remiten a un fin último, porque los medios no se sostienen a sí mismos. Lo pragmático es subjetivo y objetivo, como el espíritu objetivo y subjetivo de Hegel. Subordinarse a los prágmata es idolatría. El hombre es superior a la técnica; Tomás de Aquino dice que la inteligencia es la facultad de los medios.
Capítulos: 2Autores comentados: Heidegger, Aristóteles, Hegel, Tomás de Aquino
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